
Es alentador ver que comienzan a surgir modelos alternativos de educación superior. La educación superior es una industria de billones de dólares que espera ser disruptiva. Este es un pequeño comienzo. Esperamos que cientos de alternativas más surjan, compitan y demuestren que las universidades no son la única forma de preparar a los jóvenes talentosos para el futuro.
