El Banco de Japón aumentó su tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos hasta el 1,0% el martes, el nivel más alto desde 1995. Esto marca la tercera reunión de política desde diciembre de 2025 en la que el BOJ ha apretado. Los responsables de la política también anunciaron planes para finalizar la reducción en las compras de bonos del gobierno después de la próxima primavera.
Se espera que este movimiento revierta años de operaciones de carry en yenes ultra laxas que inundaron los mercados estadounidenses con liquidez barata, especialmente en bonos del Tesoro estadounidense de alta valoración y acciones tecnológicas/de IA. Los mayores costos de financiamiento en yenes y la apreciación esperada del yen ahora están obligando a deshacer posiciones apalancadas, generando presión vendedora a corto plazo sobre el Nasdaq y las acciones de crecimiento, con una mayor volatilidad del mercado probable.
El aumento de los rendimientos de los bonos del gobierno japonés también podría impulsar a los fondos de pensiones y seguros japoneses a repatriar capital reduciendo sus tenencias de bonos estadounidenses, elevando aún más los costos de endeudamiento de EE. UU.
Si bien el único aumento de 25 pb es modesto y el diferencial de rendimientos entre EE.UU. y Japón persiste, los analistas advierten que un endurecimiento sostenido del BOJ combinado con un yen significativamente más fuerte podría desencadenar una retirada generalizada de liquidez global. Esta dinámica será la tendencia clave a observar en los próximos meses.
