Datos interesantes. Las grandes tecnológicas están tomando préstamos a un ritmo sin precedentes para financiar la construcción de la IA: $182 mil millones en bonos de inversión hasta ahora este año, provenientes de solo seis empresas (Amazon, Alphabet, Nvidia, Meta, Oracle y SpaceX). Esto representa un aumento de más del 1.300% respecto al año pasado, y estas compañías ahora dominan la emisión corporativa de bonos.
Todo se trata del gasto masivo en centros de datos, chips, infraestructura energética y gastos de capital relacionados. La pregunta, como usted dijo, es si todo esto dará frutos. ¿Los retornos justificarán esta enorme inversión financiada con deuda, o estamos viendo los primeros signos de sobreconstrucción y una posible burbuja en la infraestructura de IA?
Los mercados aún precian un crecimiento sólido, pero la historia muestra que cuando el gasto tan agresivo supera por mucho tiempo los retornos visibles, las valoraciones y el sentimiento pueden cambiar rápidamente. Vale la pena observar cuán rápido la nueva capacidad se traduce en ingresos y ganancias reales, en comparación con la velocidad a la que continúan acelerándose los préstamos y los gastos de capital. El apretamiento en el alquiler de cómputo que hemos visto es una señal positiva, pero la prueba definitiva será la rentabilidad sostenida de todo este capital. Aún queda por ver cómo se desarrollará esto.