
Un repunte del 10% desde un mínimo suena impresionante hasta que recuerdas que una acción que ha caído un 50% necesita aumentar un 100% para recuperarse. Los movimientos porcentuales se vuelven engañosos tras grandes caídas. Cuanto más profundo es el hoyo, menos significativo resulta un rebote que parece impresionante. Las matemáticas de la recuperación requieren superar un hoyo mucho más grande en comparación con los picos del gráfico. Lo clave es evitar estar en los gráficos cuando se desploman.
