
Pregúntale a cualquiera que haya estado en cripto durante algunos años y tendrá una historia sobre una plataforma. Una “pausa temporal” en los retiros. Un correo electrónico diciendo que tus fondos están “seguros pero inaccesibles”. Una página de inicio de sesión que, de un día para otro, simplemente dejó de funcionar. Ese suele ser el momento en que la autogestión deja de ser un término de moda. No se trata de desconfiar de todos. Se trata de no necesitar confiar en nadie con lo único que no puedes recuperar. ¿Más responsabilidad? Sí. También es todo el punto.
