
El mercado no recuerda la vela de ayer. Tampoco tú deberías hacerlo. Arrastrar la pérdida de ayer a la sesión de hoy es como conducir hacia adelante mientras miras el espejo retrovisor. Te chocarás. No porque el camino haya cambiado, sino porque dejaste de mirar lo que tienes frente a ti. Reinicia. Cada. Sesión.
