
Quedarse en Web3 es la mejor manera de evitar el duro golpe de la realidad. Primero, la época ha cambiado: el desarrollo de la IA avanza cada vez más rápido. Aunque el núcleo del mundo de las criptomonedas son los algoritmos criptográficos, cuanto más fuerte sea la IA, antes desaparecerán los puestos de trabajo de las industrias tradicionales: atención al cliente, traducción, diseño y programación básica ya han sido reemplazados. Segundo, desde la ola de cierres de empresas físicas el año pasado hasta los despidos masivos en grandes empresas, pasando por el colapso de diversos productos financieros y la burbuja inmobiliaria, esta misma sensación de impotencia también existe en el mundo tradicional: no hay lugares absolutamente seguros, y todos los activos se están depreciando. Tercero, la era de beneficios en las industrias tradicionales ya terminó: cientos compiten por un solo puesto en la administración pública, los trabajadores son despedidos a los 35 años en grandes empresas, y la mitad de los negocios cierran en tres años; ganar dinero se volverá cada vez más difícil. Es hora de despertar. Esta es mi recomendación para las personas comunes. Tras observar tantas industrias, Web3 sigue siendo la más amigable para los ciudadanos comunes: no importa tu título académico, tu trasfondo ni tus conexiones; a los 35 años no te despedirán. Reconozco que Web3 tiene problemas, pero en las industrias tradicionales se exige constantemente origen y recursos; Web3, al menos, aún deja una puerta abierta para que las personas comunes puedan darle la vuelta a su vida.

