
La tasa de hash del bitcoin logra una recuperación notable, superando el nivel de 1 zettahash por segundo a pesar de la ola de desplazamiento de energía hacia proyectos de inteligencia artificial. Esta rápida recuperación demuestra que la red de minería posee una flexibilidad excepcional, lo que refuerza la confianza en la seguridad y estabilidad de la red a largo plazo.
