
bitcoin tenía un problema que satoshi dejó sin resolver: ¿cómo proteger la privacidad financiera si cada transacción es pública? (i) las transacciones eran visibles en la cadena de bloques. (ii) los saldos de los monederos y los patrones de gasto podían rastrearse dos años después de que satoshi se retirara, surgió una nueva solución para abordar este problema
