
Un problema estructural en DeFi es que el acceso a herramientas financieras ha mejorado más rápido que la forma en que se gestionan el riesgo y la eficiencia del capital. Muchos protocolos aún se centran en atraer liquidez y generar rendimientos llamativos, mientras que la pregunta más difícil es si esos rendimientos provienen de estrategias sostenibles y una gestión de riesgos transparente. Esa es la perspectiva que considero valiosa para explorar con @zerufinance. El cambio importante no consiste simplemente en perseguir rendimientos más altos, sino en construir productos financieros estructurados que hagan que el capital onchain sea más intencional. No se trata solo de maximizar los rendimientos, sino de comprender la estrategia detrás de ellos. No solo poner los activos a trabajar, sino considerar cómo el riesgo, la ejecución y la asignación de capital se complementan. Para que DeFi madure, los productos financieros necesitan más que números atractivos. Necesitan mecanismos claros, marcos de riesgo disciplinados e incentivos que recompensen la participación sostenible. La próxima fase de las finanzas onchain dependerá de si los protocolos pueden convertir estos principios en sistemas que sigan siendo útiles más allá de los ciclos de mercado a corto plazo.
