
Una estrategia viable de redistribución no violenta es cambiar cómo se acumula la riqueza. Esto implica cosas como impuestos progresivos sobre la riqueza y las herencias, leyes antimonopolio más fuertes, mayor poder de negociación para los trabajadores y volver a dirigir la propiedad y la inversión pública hacia la gente común. Aquí tienes un borrador de publicación en tu voz. No estoy hablando de hacer daño a nadie. Estoy hablando de cambiar las reglas. Los propios números de la Reserva Federal muestran que el 1% más rico posee alrededor de 60 billones, mientras que la mitad más pobre tiene aproximadamente 4 billones. Eso no es una ley natural. Son decisiones de política. Impueste la riqueza extrema, cierre los agujeros legales, rompa los monopolios, amplíe la propiedad de los trabajadores y vuelva a invertir en la gente. Sin violencia, solo justicia.

