
Hubo cosas que alguna vez deseé y que ahora forman parte de mi vida diaria. Por eso me niego a reírme de los sueños que aún no han llegado. La distancia entre lo imposible y lo real puede ser una decisión valiente, una oportunidad inesperada o una mañana ordinaria en la que todo comienza a cambiar. Tal vez creer no garantice que reciba todo lo que deseo, pero sí me asegura que nunca deje de caminar hacia la vida que se siente como la mía. Así que que los llamen ilusión. Yo la llamo recordar cuántas veces lo imposible ya me ha encontrado 🪷
