
Una aleación de metal raro podría ser lo más cercano que la física tiene a un momento del Santo Grial. Investigadores de la NTNU en Noruega, que trabajan con colaboradores experimentales en Italia, creen que podrían haber observado un superconductor triplete en la aleación de niobio-renio NbRe. Los hallazgos, publicados en Physical Review Letters, muestran que el material se comporta de maneras fundamentalmente incompatibles con los superconductores convencionales. Los superconductores singlete tradicionales pueden transmitir electricidad con resistencia cero, pero no pueden transportar espín. Los superconductores triplete, si existen como se teoriza, pueden hacer ambas cosas. Esto significa transportar no solo corriente eléctrica, sino también corriente de espín, sin pérdida de energía absoluta. Para la computación cuántica, las implicaciones son significativas. Un desafío persistente en el campo es realizar operaciones con suficiente precisión y estabilidad. Los superconductores triplete podrían ayudar a abordar esa inestabilidad mientras reducen drásticamente el consumo de energía, una combinación que sería transformadora para escalar sistemas cuánticos. También hay una ventaja práctica de ingeniería. NbRe superconduce a 7 K, lo cual suena imposiblemente frío hasta que consideras que otros candidatos a superconductores triplete requieren temperaturas cercanas a 1 K. Esa brecha representa un salto enorme en viabilidad. Aunque el equipo de investigación tiene cuidado en señalar que esto aún no es una confirmación definitiva y requiere verificación independiente, los datos son una señal genuinamente alentadora. Si se verifica la superconductividad triplete, los efectos secundarios se extenderán mucho más allá de la computación cuántica hacia la espintrónica y el procesamiento de información de ultra-bajo consumo. Este es el tipo de descubrimiento de materiales fundamentales que reescriben por completo las hojas de ruta tecnológicas #QuantumComputing
