source avatarStarPlatinum

Compartir

Este fue el ocaso de un imperio gastronómico. Su nombre es Salt Bae, un chef turco que se convirtió en meme global y luego en empresario internacional. Hizo exactamente lo que muchos sueñan: envolvió su ego en oro, se volvió viral con su imagen y creyó que la fama sería suficiente para sostener su imperio. Spoiler: no lo fue. Ubicaciones La burbuja de sus restaurantes (la cadena Nusr-Et) ha comenzado a reventar. Su restaurante insignia en Londres, famoso por cobrar hasta 2.000 dólares por un filete chapado en oro, registró caídas en ganancias superiores al 30% y pérdidas acumuladas de más de 6,4 millones de euros. Ha sido obligado a retirarse del mercado estadounidense, donde en un momento abrió siete ubicaciones, seis de las cuales ha tenido que cerrar en los últimos años. Entre ellas destaca el cierre de su local de hamburguesas en Nueva York, que los críticos llegaron a calificar como "el peor restaurante de la ciudad". La desconexión entre calidad y precio Durante años, sus restaurantes prosperaron gracias al hype en redes sociales. Celebridades como Leonardo DiCaprio, Cristiano Ronaldo o David Beckham acudían para presenciar el "espectáculo" de la sal. Sin embargo, los clientes cotidianos y los críticos gastronómicos pronto coincidieron en que, una vez retirado el espectáculo y la hoja de oro, la comida en ningún momento justificaba las facturas astronómicas de miles de dólares. La marca Salt Bae no logró evolucionar más allá de la broma inicial.

Descargo de responsabilidad: La información contenida en esta página puede proceder de terceros y no refleja necesariamente los puntos de vista u opiniones de KuCoin. Este contenido se proporciona solo con fines informativos generales, sin ninguna representación o garantía de ningún tipo, y tampoco debe interpretarse como asesoramiento financiero o de inversión. KuCoin no es responsable de ningún error u omisión, ni de ningún resultado derivado del uso de esta información. Las inversiones en activos digitales pueden ser arriesgadas. Evalúa con cuidado los riesgos de un producto y tu tolerancia al riesgo en función de tus propias circunstancias financieras. Para más información, consulta nuestras Condiciones de uso y la Declaración de riesgos.