La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras acaba de abrir una investigación preliminar sobre aproximadamente 1.2 millones de vehículos Tesla debido a informes de que un componente clave de la suspensión puede desprenderse, lo que podría dejar a los conductores sin control de dirección.
La investigación, lanzada el 31 de julio, cubre ciertos sedanes Model 3 de los años 2018 a 2020 y SUV Model Y de los años 2021 a 2023. La NHTSA ha registrado 156 quejas de propietarios que señalan la posible desprendimiento del enlace lateral frontal inferior, una pieza crítica del sistema de suspensión que ayuda a mantener alineadas las ruedas delanteras y la maniobrabilidad del vehículo.
¿Qué está sucediendo exactamente bajo estos Teslas?
El enlace lateral inferior frontal conecta el conjunto de rueda al chasis del vehículo y desempeña un papel directo en la geometría de dirección. Si se desacopla, el conductor puede perder el control direccional del vehículo.
Hasta ahora, no se han reportado accidentes, lesiones ni fallecimientos relacionados con el problema. Esa es la buena noticia. La menos buena es que 156 quejas fueron suficientes para desencadenar una respuesta regulatoria formal, lo que indica algo sobre la gravedad que la NHTSA asigna a los fallos relacionados con la dirección.
Un patrón familiar para la suspensión de Tesla
Este no es el primer encuentro de Tesla con problemas de enlace lateral inferior. La empresa retiró aproximadamente 2,800 vehículos Model 3 en 2021 por preocupaciones similares. Luego, en 2023, se retiraron otros 422 vehículos por el mismo tipo de problema.
La NHTSA realizó previamente una investigación independiente sobre los sistemas de suspensión de los Modelos S y X más antiguos, que concluyó en 2024. Esa investigación encontró tasas bajas de fallas y ninguna preocupación de seguridad importante. La investigación actual parece ser completamente independiente y se centra en las plataformas más recientes y de mayor volumen, Model 3 y Model Y.
Tesla no ha emitido ninguna respuesta pública respecto a la investigación.
Qué significa esto para los inversores y el mercado en general
Un patrón de problemas recurrentes con el mismo componente en múltiples años de modelo plantea dudas sobre si la causa raíz se abordó completamente o si los retiros anteriores fueron demasiado limitados en alcance.
Los inversores que siguen a Tesla deben monitorear si la NHTSA eleva esta evaluación preliminar a un análisis de ingeniería, el siguiente paso formal en el proceso de investigación. Esta escalada indicaría que la agencia ha encontrado suficientes pruebas para justificar un escrutinio más profundo y aumentaría significativamente la probabilidad de una orden de retiro. Dado que Tesla ya ha retirado vehículos dos veces por este mismo componente en lotes más pequeños, parece poco probable que esta investigación simplemente se desvanezca.
