Estados Unidos acaba de aplicar un golpe arancelario a aproximadamente 60 países a la vez. Perú es uno de ellos.
A partir del 24 de julio, Washington comenzó a imponer nuevos aranceles que van desde el 10% hasta el 13% sobre las exportaciones de docenas de economías de varios continentes. La justificación declarada: estas naciones no prohibieron ni hicieron cumplir adecuadamente las prohibiciones sobre la importación de bienes producidos mediante trabajo forzado.
¿Qué sucedió y por qué Perú se encontró en el fuego cruzado
El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo de Perú, conocido como Mincetur, pasó meses en discusiones bilaterales con funcionarios estadounidenses tratando de demostrar que el país había tomado medidas significativas contra los bienes producidos con trabajo forzado que ingresan a su cadena de suministro. No fue suficiente.
Según la determinación de EE. UU., Perú “ha fallado al imponer y aplicar efectivamente una prohibición sobre la importación de bienes” vinculados al trabajo forzado.
La medida arancelaria cubre aproximadamente 60 economías, lo que convierte a esta en una de las medidas comerciales de un solo día más amplias que los EE. UU. han implementado en los últimos tiempos. Las tasas arancelarias oscilan entre el 10% y el 12,5% para la mayoría, aunque algunos medios informan que Perú enfrenta específicamente una tasa tan alta como el 13%.
La imagen macro y lo que significa para los mercados
Los mercados de materias primas tienden a reaccionar primero. Perú es un importante exportador de cobre, oro, zinc y productos agrícolas. Cualquier interrupción en los flujos de exportación peruanos, incluso en el margen, puede afectar los precios globales de estas materias primas.
Qué deben estar observando los inversores en criptomonedas
Ningún activo de criptomoneda o cadena de bloques fue mencionado en ninguna de las discusiones relacionadas con estos aranceles. Durante la guerra comercial entre EE.UU. y China de 2018-2019, el bitcoin mostró una tendencia notable a repuntar durante los picos de incertidumbre comercial, en parte porque algunos inversores lo trataron como un refugio contra la inestabilidad de la moneda fiduciaria y en parte porque el capital buscaba alternativas de almacenamiento de valor fuera de los mercados tradicionales.
Las stablecoins son otro aspecto que vale la pena monitorear. En países que enfrentan aumentos repentinos en los costos de exportación, la demanda de stablecoins denominadas en dólares suele aumentar, ya que empresas e individuos buscan preservar su poder adquisitivo o facilitar pagos transfronterizos fuera de los sistemas bancarios tradicionales. Este patrón se ha observado repetidamente en economías latinoamericanas durante períodos de estrés comercial.

