Una corte federal de EE. UU. rechazó el intento de la empresa china de inteligencia artificial MiniMax de desestimar una demanda por infracción de derechos de autor presentada por algunos de los estudios más grandes de Hollywood. El fallo mantiene vigentes las acusaciones de que MiniMax recopiló contenido protegido, incluidos personajes de Marvel y Star Wars, para entrenar su sistema de generación de imágenes y videos Hailuo AI.
El juez Stanley Blumenfeld, quien preside en la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Central de California, denegó el movimiento de MiniMax para desestimar el caso el 23 de mayo, determinando que las afirmaciones de los estudios son plausibles en la etapa de presentación. El caso, presentado por Walt Disney Company, Universal de Comcast y Warner Bros. Discovery, ahora avanzará hacia la fase de descubrimiento.
Lo que los estudios están alegando
La demanda se presentó originalmente el 16 de septiembre de 2025 por Disney Enterprises y 11 demandantes afiliados contra MiniMax, SXJT y Nanonoble. La denuncia alega infracción directa y secundaria de derechos de autor, y los estudios buscan daños y medidas cautelares.
La acusación principal es que MiniMax supuestamente utilizó obras protegidas por derechos de autor propiedad de estos estudios para entrenar su sistema Hailuo AI sin autorización. Se informa que MiniMax comercializó Hailuo con el eslogan “Estudio de Hollywood en tu bolsillo”, incluyendo personajes propiedad de los demandantes.
Los retrasos anteriores se debieron a dificultades para notificar a demandados extranjeros mediante el Convenio de La Haya. MiniMax también intentó desestimar el caso en diciembre de 2025, pero ese esfuerzo no tuvo éxito. El fallo del juez del 23 de mayo lleva la litigación a su próxima fase.
Qué significa esto para los inversores
MiniMax es una startup china de inteligencia artificial bien financiada. La posibilidad de daños y medidas cautelares, lo que significa que un tribunal podría ordenar cambios en cómo opera Hailuo, introduce incertidumbre real en su modelo de negocio.
Para la industria del entretenimiento, el caso refuerza el apalancamiento que tienen los titulares de grandes IPs en las negociaciones con empresas de IA. Disney sola controla franquicias valoradas en decenas de miles de millones de dólares. Los inversores en startups de IA generativa deben hacer preguntas precisas sobre el origen de los datos de entrenamiento, ya que los tribunales cada vez más lo hacen.
