El gobierno de EE. UU. abrió la puerta para que las empresas chinas compren los codiciados chips H200 de Nvidia. Resulta que Beijing preferiría que no atravesaran esa puerta.
El Representante de Comercio de EE. UU., Jamieson Greer, confirmó que el Departamento de Comercio ha aprobado aproximadamente 10 empresas chinas para comprar chips H200 de Nvidia. La lista incluye algunos de los nombres más grandes de la tecnología china: Alibaba, Tencent, ByteDance y JD.com. Sin embargo, hasta mediados de mayo de 2026, no se ha completado ningún envío.
Las aprobaciones que nadie usó
La administración Trump cambió su proceso de revisión del H200 de una presunción de denegación a una evaluación caso por caso a partir de finales de 2025 y principios de 2026. Ese fue un giro político significativo, que sugirió que Washington estaba dispuesto a permitir nuevamente cierta actividad comercial.
Greer señaló que si estas compras finalmente ocurren es una "decisión soberana" de China. Los informes indican que Pekín está desalentando activamente, si no bloqueando por completo, que sus empresas tecnológicas nacionales completen estas transacciones. La razón es sencilla: China quiere construir su propio ecosistema de semiconductores, y comprar chips estadounidenses no acelera exactamente ese objetivo.
Una cumbre que lo dijo todo sin decir nada
Una cumbre Trump-Xi tuvo lugar en Pekín en mayo de 2026, y los controles a la exportación de chips no fueron un tema destacado en las discusiones. El CEO de Nvidia, Jensen Huang, asistió a conversaciones relacionadas con la cumbre, pero la ausencia de temas sobre chips en la agenda principal es significativa.
Qué significa esto para los inversores
Las ventas estancadas del H200 tienen un peso financiero real. Las principales empresas tecnológicas de China representan una demanda potencial de miles de millones en chips. Alibaba, Tencent, ByteDance y JD.com están compitiendo para construir infraestructura de IA, y el H200 es uno de los chips más capaces disponibles para entrenar modelos de lenguaje grandes. Si estos acuerdos finalmente se concretan, podrían impulsar significativamente los ingresos de Nvidia en futuros trimestres.
Los inversores deben observar si alguna de estas 10 empresas aprobadas completa realmente una compra en los próximos meses, ya que este único dato les dirá más sobre el futuro de las relaciones tecnológicas entre EE. UU. y China que cualquier comunicado de cumbre.
