- Uniswap gana la demanda de cuatro años, confirmando que el código DeFi de código abierto por sí solo no genera responsabilidad legal.
- Los tribunales distinguen entre la creación de herramientas y la operación de un servicio; los estafadores, no los desarrolladores, asumen la responsabilidad por el fraude.
- La escrutinio futuro puede centrarse en las interfaces de usuario, la curación de tokens y la captación de comisiones, donde existe control humano.
Uniswap Labs y su fundador Hayden Adams obtuvieron una importante victoria legal en Manhattan, poniendo fin a una demanda colectiva de cuatro años. El caso acusaba al exchange descentralizado de permitir la negociación de criptomonedas fraudulentas en su plataforma.
La jueza Katherine Polk Failla desestimó la demanda con prejuicio el lunes, determinando que los demandantes no podían responsabilizar a Uniswap por las acciones de emisores de tokens terceros desconocidos.
La demanda, liderada por Nessa Risley, inicialmente nombró a Uniswap, Adams y las firmas de capital de riesgo Paradigm, Andreessen Horowitz y Union Square Ventures en abril de 2022. Tras un desestimamiento inicial en agosto de 2023, los demandantes revisaron su reclamación para centrarse en supuestas violaciones de protección al consumidor a nivel estatal.
Afirmaron que Uniswap permitió que ocurrieran “rug pulls y esquemas de pump-and-dump”. Sin embargo, el juez Polk Failla escribió: “simplemente crear un entorno donde el fraude pudiera existir no es lo mismo que asistir activamente en su perpetración.”
Protección del software de código abierto reforzada
Hayden Adams celebró el resultado en X, diciendo que establece un “resultado bueno y sensato” y un nuevo precedente legal. Él enfatizó: “Si escribes código de contrato inteligente de código abierto, y el código es utilizado por estafadores, los estafadores son responsables, no los desarrolladores de código abierto.”
La corte estuvo de acuerdo, señalando que los demandantes no lograron demostrar que Uniswap tenía conocimiento del fraude o que contribuyó sustancialmente a su comisión. En consecuencia, el caso refuerza que publicar código DeFi de propósito general no implica automáticamente responsabilidad.
Además, el fallo establece una clara distinción entre las plataformas DeFi y los mezcladores de cripto. Mientras que los casos DeFi dependen de la fabricación de herramientas frente al control operativo, los casos de mezcladores a menudo implican cargos penales como lavado de dinero o violaciones de sanciones.
El Departamento de Justicia ha destacado estas distinciones en casos como Tornado Cash y Roman Storm, centrándose en la operación activa de servicios en lugar de la mera autoría del código.
Cuellos de botella operativos bajo escrutinio
En el futuro, la atención legal puede desplazarse hacia áreas donde el control humano se interseca con las operaciones. Las interfaces de usuario, la curación de tokens, la captación de tarifas y los canales de marketing ahora atraen un mayor escrutinio regulatorio y civil. Los proyectos DeFi pueden fortalecer su defensa manteniendo una postura clara de “solo infraestructura”.
La victoria de Uniswap confirma que proporcionar herramientas descentralizadas por sí solas no genera responsabilidad legal, pero cualquier control operativo sobre las transacciones podría cambiar el cálculo.

