Mensaje de BlockBeats, 4 de agosto: Recientemente, el secretario del Tesoro de EE. UU., Bentsen, llamó públicamente a la Reserva Federal a ampliar el alcance de la "Facilidad de recompra FIMA" (FIMA Repo Facility), lo que ha generado atención en el mercado sobre si la Reserva Federal participará de manera más directa en las acciones para estabilizar el yen japonés.
Se informa que Estados Unidos ya ha apoyado la estabilidad del yen a través del mercado de divisas, lo que representa una intervención cambiaria directa rara por parte de Estados Unidos. Besent espera que Japón pueda obtener liquidez en dólares en el futuro mediante la herramienta FIMA, en lugar de vender sus bonos del Tesoro estadounidense para obtener fondos, con el fin de evitar que la venta de bonos del Tesoro eleve los rendimientos.
Actualmente, Japón posee aproximadamente 1.1 billones de dólares en bonos del Tesoro de EE. UU., y se estima que la intervención en el yen tendrá un volumen de entre 60.000 y 80.000 millones de dólares. La herramienta FIMA permite a los bancos centrales extranjeros obtener dólares garantizados con bonos del Tesoro de EE. UU., lo que reduce el impacto en el mercado de una venta masiva de estos bonos.
Sin embargo, es poco común que Beeson haya exigido públicamente ajustar las herramientas de la Reserva Federal. El exfuncionario del Departamento del Tesoro de EE. UU., Mark Sobel, indicó que anteriormente los secretarios del Tesoro solían coordinar mediante comunicaciones privadas, en lugar de exigir públicamente que la Reserva Federal modificara sus herramientas monetarias.
El mercado presta atención a la postura del nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh. Warsh había indicado previamente que la Reserva Federal puede colaborar con la rama ejecutiva y el Congreso en materia financiera internacional, así como mantener una comunicación estrecha con Bessen.
Los analistas señalan que ampliar la herramienta FIMA podría mejorar la capacidad de las bancos centrales extranjeros para gestionar la liquidez de sus tenencias de bonos del Tesoro de EE.UU., al mismo tiempo que reduce el impacto en el mercado de bonos del Tesoro de EE.UU. durante la intervención cambiaria por parte de países como Japón. Sin embargo, este plan involucra la autoridad de la Reserva Federal y aún requiere la aprobación del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC).
El mercado considera que el núcleo de este evento no es solo el problema del yen, sino también el impulso público del Departamento del Tesoro de EE.UU. para ajustar las herramientas de política de la Reserva Federal, lo que podría afectar los límites de la relación futura entre el Tesoro y la Reserva Federal.
