Tras la cancelación de las dos últimas semanas del calendario legislativo de septiembre por parte de la Cámara de Representantes de EE. UU., las preocupaciones del sector cripto sobre el futuro de la Ley de Claridad han vuelto a aumentar. Medios internacionales citan a Katherine Kirkpatrick Bos, jefa jurídica de Chainlink, quien afirmó que este cambio representa un gran golpe para el avance del proyecto de ley y pospone nuevamente la claridad regulatoria que el sector esperaba.
La Cámara de Representantes comprime su agenda
Kirkpatrick Bos indicó que la reducción temporal del calendario legislativo de septiembre por parte de la Cámara de Representantes afectó directamente la ventana de avance del Clarity Act. Describió esta decisión como "frustrante", ya que muchos participantes del mercado habían estado impulsando la ley con el objetivo de establecer una base regulatoria más estable para la industria.
En su opinión, el significado de este tipo de leyes no solo radica en responder a las controversias regulatorias actuales, sino también en fijar la dirección política existente y reducir la incertidumbre causada por ajustes frecuentes en el futuro.
Las directrices regulatorias no pueden reemplazar la ley
Ella considera que las directrices regulatorias de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de Estados Unidos y la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, aunque pueden llenar el vacío a corto plazo, no pueden reemplazar una legislación formal.
La razón es que las normas regulatorias y las directrices institucionales son más fáciles de modificar, mientras que la estabilidad legal es mayor. Ella indicó que recientemente la industria ha escuchado con frecuencia la frase "prepararse para el futuro", pero lo que realmente mantendrá estos acuerdos a largo plazo son las leyes aprobadas por el Congreso.
La preocupación radica en la sostenibilidad
Kirkpatrick Bos también indicó que da la bienvenida a que las autoridades regulatorias financieras aceleren sus acciones para proporcionar más aclaraciones y orientaciones operativas sobre el vacío legislativo actual. Sin embargo, le preocupa más si estas orientaciones podrán mantenerse en los próximos años.
Ella propuso que, para hacer más difícil revertir la dirección regulatoria actual, uno de los aspectos clave es involucrar a más instituciones financieras tradicionales en el debate. Ella considera que, a medida que las grandes instituciones participen más profundamente en el mercado de criptomonedas y en la comunicación de políticas, la claridad legal será más difícil de revertir.
Según la información actual, el ajuste de la agenda de la Cámara de Representantes no ha modificado las demandas fundamentales del sector respecto a la legislación. El foco del debate sigue siendo si el mercado de criptomonedas en Estados Unidos continuará dependiendo de la interpretación de las agencias reguladoras o si se debe aprobar rápidamente una legislación del Congreso para establecer una base normativa más estable.




