BlockBeats informa que el 17 de enero, Trump comentó hoy sobre Kevin Hassett, director de la Oficina Nacional de Economía de la Casa Blanca, diciendo: "Quiero que se quede en su cargo, veremos". Esta declaración sugiere que Trump podría tener en mente a otra persona como candidata para la presidencia de la Reserva Federal, y las expectativas del mercado sobre el futuro presidente de la Fed han cambiado de una disputa entre Kevin Hassett y Kevin Warsh a que Warsh esté ahora en posición de liderazgo. Es digno de mención que antes de que Trump hiciera su declaración, Hassett ya había expresado públicamente: "Tanto Warsh como Rieder serían excelentes presidentes de la Reserva Federal". Quizás Hassett ya tuviera cierta idea sobre la decisión final de Trump.
Según los datos del mercado de predicción Polymarket, la probabilidad de que Hasset obtenga la nominación para la presidencia ha disminuido hasta el 15%, un nivel similar al del miembro del Consejo de la Reserva Federal, Waller. Por otro lado, la probabilidad de que Kevin Warsh obtenga la nominación ha subido a más del 60%, convirtiéndose actualmente en el candidato más destacado, superando con creces a los demás postulantes.
En comparación con Hassett, un "pájaro muy manso" y cercano aliado de Trump, Kevin Warsh adopta una postura más hawkish, pero el mercado espera que Warsh aún apoye una reducción de tipos de interés, al mismo tiempo que impulsa la reducción del balance (QT). En principios de 2025, Warsh expresó la opinión de que "la inflación es una opción", sosteniendo que la inflación no se debe a los problemas de la cadena de suministro o a cuestiones geopolíticas, sino a las propias decisiones políticas de la Reserva Federal. Warsh tiene una visión extremadamente positiva sobre la perspectiva económica de Estados Unidos, considerando que la inteligencia artificial y la desregulación generarán una explosión de productividad similar a la de la década de 1980.
