El presidente Trump ha estado recientemente en una especie de gira de promoción de la IA, y su mensaje es coherente: la inteligencia artificial no es solo otra tendencia tecnológica, es el evento principal. Durante sus comentarios en una reunión en la Casa Blanca el 19 de agosto, Trump declaró que la IA podría ser “más grande que internet, más grande que cualquier cosa que alguien haya visto”.
La propuesta: La IA como el nuevo petróleo
En una entrevista del 7 de agosto con Punchbowl News, fue más allá, diciendo que la IA es “más grande que internet en muchas veces” y sugiriendo que las empresas dedicadas a esta tecnología podrían eventualmente rivalizar con la industria del petróleo en escala e influencia.
En una entrevista de CNBC en julio de 2026, Trump se centró en la dimensión energética, argumentando que EE. UU. necesita duplicar su capacidad energética para respaldar los centros de datos que impulsan las capacidades de aprendizaje automático e IA. Su propuesta era explícitamente competitiva: sin esa expansión energética, China gana.
Mecanismo de política detrás de la retórica
El equipo de Trump ha presentado un Plan de Acción de IA acompañado de órdenes ejecutivas destinadas a acelerar la aprobación de la infraestructura energética que necesitan los centros de datos.
En marzo de 2026, grandes empresas tecnológicas firmaron lo que la Casa Blanca llamó el Compromiso de Protección al Usuario, comprometiéndose a financiar nueva generación de electricidad específicamente para sus operaciones de centros de datos.
Los mercados están escuchando
Los fondos cotizados centrados en IA han experimentado movimientos positivos en respuesta a los anuncios de política de la administración.
Lo notable sobre el impulso de IA de Trump es lo que no incluye. A pesar de que ejecutivos de cripto asistieron a algunos de los eventos tecnológicos de la administración, estas discusiones específicas no han mencionado activos digitales ni tecnología de cadena de bloques. La administración parece tratar la política de IA y la política cripto como vías separadas, cada una con su propio marco regulatorio y conjunto de partes interesadas.
