La administración Trump ha redactado una orden ejecutiva que crearía un marco para que los desarrolladores de IA compartan voluntariamente sus modelos más avanzados con agencias federales antes de lanzarlos al público. La palabra clave aquí: voluntariamente.
Bajo el marco propuesto, los desarrolladores de modelos de IA de vanguardia podrían proporcionar acceso a sus tecnologías hasta 90 días antes del lanzamiento público, brindando a las agencias gubernamentales tiempo para realizar revisiones de seguridad. Ninguna empresa estaría obligada a participar. La orden prohíbe explícitamente cualquier revisión o requisitos de licencia obligatorios por parte del gobierno.
Lo que realmente hace la orden
El proyecto de orden ejecutiva encarga a varias agencias federales desarrollar el proceso de supervisión voluntaria. La Agencia de Ciberseguridad e Infraestructura de Seguridad (CISA), la Oficina del Director Nacional de Ciberespacio y la Oficina de Política de Ciencia y Tecnología (OSTP) colaborarán para identificar qué modelos de IA podrían beneficiarse de una revisión federal previa a su lanzamiento. La NSA también podría desempeñar un papel.
El marco se basa en la Orden Ejecutiva 14179, firmada el 23 de enero de 2025, que tenía como objetivo eliminar las barreras al liderazgo estadounidense en IA.
La firma inicial de esta nueva orden ejecutiva estaba programada para el 21 de mayo de 2025, pero fue pospuesta. Se informa que el presidente Trump expresó preocupaciones de que la orden pudiera afectar negativamente la competitividad de la IA en EE. UU., incluso con su estructura voluntaria.
Una desviación deliberada de la política anterior de IA
Este enfoque representa un cambio significativo en la forma en que las administraciones anteriores manejaron la gobernanza de la IA. Mientras que los marcos anteriores tendían a establecer límites, requisitos de cumplimiento y mecanismos de supervisión estructurados, la administración Trump ha favorecido consistentemente un enfoque regulatorio ligero.
Sin embargo, la ventana de prelanzamiento de 90 días es notable. Incluso en un contexto voluntario, tres meses de acceso gubernamental a un modelo de vanguardia antes de que llegue al público representan una cantidad significativa de tiempo. Si los principales laboratorios de IA participan, las agencias federales podrían identificar vulnerabilidades de seguridad potenciales, capacidades de doble uso o riesgos para la seguridad nacional mucho antes de que estos sistemas se implementen ampliamente.
Qué significa esto para los mercados de IA y criptomoneda
Para los inversores en el amplio sector tecnológico y de IA, el marco voluntario envía una señal clara: la administración actual no vendrá con un mazo regulatorio para atacar sus proyectos de IA. Las empresas que desarrollan modelos de vanguardia, ya sea en IA pura, redes descentralizadas de IA o protocolos criptográficos integrados con IA, pueden operar con una confianza razonable de que los costos de cumplimiento no aumentarán drásticamente en el corto plazo.
Eso es particularmente relevante para la creciente intersección entre IA y cripto. Un proceso de revisión federal obligatorio para modelos de vanguardia podría haber generado complicaciones significativas para proyectos descentralizados donde ninguna entidad única controla la implementación del modelo. El enfoque voluntario evita por completo ese problema.
La postergación de la firma también introduce una capa de imprevisibilidad. Si se consideró que el marco voluntario del propio gobierno era demasiado oneroso para la competitividad, surge la pregunta de si surgirá alguna política formal de IA durante este plazo.
