Stellantis anunció en su Día del Inversor que colaborará con la startup británica de conducción autónoma Wayve, con el plan de introducir funciones de conducción asistida sin manos en modelos del mercado norteamericano a partir de 2028. Ambas partes no revelaron el monto del contrato ni los primeros modelos o marcas específicos que implementarán la tecnología.
Primero se implementará en América del Norte en 2028
Alex Kendall, CEO de Wayve, indicó que este no es un proyecto piloto, sino un contrato comercial orientado a la producción a gran escala. Stellantis, que posee marcas como Jeep, Ram, Chrysler y Dodge, tendrá a Norteamérica como el primer mercado en el que ambas partes avanzarán.
El mismo día, Stellantis también anunció su plan de reestructuración de negocios en Norteamérica, indicando que lanzará 11 nuevos modelos para 2030 en apoyo de su plan de revitalización empresarial de 70.000 millones de dólares. De estos, siete tendrán un precio inferior a 40.000 dólares y otros dos por debajo de 30.000 dólares.
Enfocado en la compatibilidad con el hardware existente
Aún no está claro si el sistema de Wayve se implementará en estos modelos de menor precio, pero esto también ha generado interés sobre si su solución puede escalarse a vehículos de producción masiva más sensibles al costo.
Uno de los puntos fuertes de Wayve es que su sistema de conducción autónoma no depende de sensores específicos, chips dedicados ni mapas de alta precisión. La empresa afirma que el software puede utilizar directamente los datos recopilados por los sensores existentes del vehículo y completar las decisiones de conducción y el entrenamiento mediante redes neuronales de extremo a extremo.
Según esta afirmación, los fabricantes de automóviles no necesitan construir un nuevo sistema de hardware completo para cada modelo ni reemplazar por completo su plataforma de cálculo existente. Este enfoque, que enfatiza la compatibilidad, resulta más atractivo para los fabricantes de vehículos completos que buscan controlar costos.
La versión de conducción asistida es la primera en subir.
Wayve actualmente ofrece a los fabricantes de automóviles dos tipos de productos: un sistema de conducción asistida que no requiere sostener el volante, pero aún exige que el conductor mantenga la atención; y un sistema de conducción autónoma destinado a Robotaxi o vehículos de consumo futuros.
Stellantis optó por el primer enfoque. Kendall indicó que ambos lados completaron el desarrollo del prototipo en solo dos meses, y el equipo de ingeniería puso en funcionamiento los vehículos equipados con el sistema en cuestión de semanas.
Este es también el segundo fabricante de vehículos completos con el que Wayve establece una colaboración. Poco antes de anunciar esta asociación, la empresa completó una ronda D de 1.200 millones de dólares, con inversionistas que incluyen a Nissan, Stellantis, así como accionistas y inversores estratégicos anteriores como Microsoft, NVIDIA y Uber.
Desde el ritmo, Wayve está pasando de demostraciones técnicas a colaboraciones para la producción en masa. Para Stellantis, esta colaboración también significa que complementará su capacidad de conducción asistida por IA en el mercado norteamericano para hacer frente a la creciente competencia basada en software de empresas como Tesla.
