Mensaje de BlockBeats, el 17 de febrero, durante el cierre por el Año Nuevo Chino, los metales preciosos continuaron su tendencia bajista. El oro al contado descendió hasta 4860 dólares por onza, con una caída del 2,6% en el día, tras haber caído un 1% en la sesión anterior; la plata al contado cayó más del 4% durante la sesión y superó el nivel de 73 dólares.
El sentimiento del mercado se ve influenciado por las expectativas sobre las negociaciones geopolíticas. El presidente estadounidense Trump indicó que participará «indirectamente» en las conversaciones sobre el programa nuclear iraní en Ginebra y afirmó que Irán tiene interés en alcanzar un acuerdo; al mismo tiempo, la tercera ronda de conversaciones entre Rusia, Estados Unidos y Ucrania podría centrarse en temas territoriales. Los analistas señalan que, si la situación diplomática se alivia, los fondos podrían fluir hacia activos de riesgo, reduciendo la demanda de activos refugio.
Bas Kooijman, CEO de DHF Capital, dijo que el optimismo cauteloso generado por las negociaciones ha debilitado la demanda de activos refugio. Fawad Razaqzada, analista de City Index, señaló que si el precio del oro se mantiene por debajo de los 5.000 dólares, el riesgo a la baja a corto plazo aumentará y podría afectar aún más el ánimo de los alcistas. Tim Waterer, analista de KCM, considera que, en un contexto de liquidez global restringida, el oro carece de catalizadores fuertes a corto plazo y podría necesitar esperar una mayor debilidad del dólar.
Anteriormente, la demanda especulativa empujó el precio del oro hasta un récord histórico cercano a los 5600 dólares, pero luego cayó bruscamente durante los dos días siguientes hasta cerca de los 4400 dólares, manteniéndose recientemente en rango lateral.
Varios bancos de inversión siguen manteniendo una postura alcista a mediano y largo plazo. Instituciones como BNP Paribas, Deutsche Bank y Goldman Sachs consideran que los riesgos geopolíticos, la controversia sobre la independencia de la Reserva Federal y la tendencia global de desdolarización continuarán respaldando el precio del oro. El analista de Jefferies elevó su pronóstico para el precio del oro en 2026 de 4.200 dólares a 5.000 dólares, señalando que la inflación y la depreciación del dólar siguen siendo los impulsores macroeconómicos principales.
