TL;DR:
- La Oficina del Fiscal Distrital de Gwangju en Corea del Sur vendió 320.8 bitcoin confiscados y transfirió el equivalente a $21.5 millones al tesoro nacional.
- Los activos habían sido robados en agosto de 2025 mediante un ataque de phishing a los funcionarios que los tenían bajo custodia, y fueron recuperados cuando el hacker los devolvió.
- Otros fallos de seguridad recientes se registraron en agencias de Corea del Sur, incluyendo la pérdida de 22 bitcoins de un monedero frío y la exposición pública de una frase de recuperación.
La Oficina del Fiscal Distrital de Gwangju, en Corea del Sur, vendió 320,8 Bitcoin y transfirió 31,6 mil millones de wones coreanos —equivalentes a $21,5 millones— al tesoro nacional. Los fondos corresponden a activos originalmente decomisados durante una operación contra una plataforma internacional de apuestas ilegales que operó entre 2018 y 2021, cuyos operadores ocultaron sus ganancias ilícitas convirtiéndolas en criptomonedas.
El caso, sin embargo, tomó un giro inusual antes de alcanzar esa resolución. En agosto de 2025, los funcionarios encargados de custodiar los activos cayeron en una trampa de phishing y perdieron los 320,8 BTC. La explotación no se detectó hasta diciembre de ese mismo año. La situación se agravó aún más cuando, el mes pasado, el autor del robo devolvió los fondos al monedero bajo control de las autoridades.

Los fiscales señalaron que, antes de la devolución, bloquearon el acceso del monedero a varios canales de liquidación. Según el periódico Chosun Ilbo, la venta se realizó en lotes durante 11 días, entre el 24 de febrero y el 6 de marzo. El autor del ataque sigue prófugo y la investigación permanece abierta.
Una estación de policía perdió 22 bitcoins
El incidente en Gwangju no es un caso aislado. Una auditoría interna a nivel nacional reveló que la estación de policía de Gangnam, en Seúl, había perdido 22 bitcoins almacenados en una unidad USB de un cold wallet desde 2021. Las autoridades policiales están investigando la posibilidad de participación interna, dado que el dispositivo físico nunca fue retirado.

A esto se suma un error del Servicio Nacional de Impuestos, que expuso inadvertidamente una frase de recuperación de monedero en un informe público. Tras la divulgación, 4 millones de tokens Pre-Retogeum (PRTG), teóricamente valorados en $4.8 millones, fueron transferidos desde ese monedero a una dirección no identificada.
La sucesión de estos episodios dejó claramente evidente que existe una falta de protocolos de seguridad digitales estandarizados y de capacitación técnica suficiente entre las agencias de aplicación de la ley y las autoridades fiscales del país. La gestión de activos como bitcoin plantea desafíos específicos que los marcos institucionales existentes aún no parecen estar equipados para manejar.

