- Las pruebas post-cuánticas en Solana muestran una caída del 90% en la velocidad debido a firmas hasta 40 veces más grandes que la criptografía actual.
- La exposición de la clave pública aumenta la vulnerabilidad, haciendo que Solana sea más susceptible en un escenario futuro de ataque cuántico.
- Los desarrolladores prueban soluciones provisionales como Winternitz Vaults, pero las actualizaciones completas de la red siguen siendo complejas y desafiantes.
Una nueva prueba de Solana y Project Eleven sobre seguridad post-cuántica exponía una caída significativa del rendimiento en las pruebas de abril de 2026. La colaboración tenía como objetivo prepararse para amenazas cuánticas, pero reveló firmas hasta 40 veces más grandes. Como resultado, la velocidad de la red disminuyó un 90%, generando preocupaciones sobre la escalabilidad y el rendimiento en condiciones reales.
Las pruebas iniciales revelan límites de rendimiento
Para comprender los riesgos, Project Eleven implementó un entorno de prueba que reemplazaba la criptografía actual de Solana. Este entorno utilizó firmas resistentes a la computación cuántica para simular condiciones de ataque futuras. Sin embargo, los resultados mostraron una tensión inmediata en el rendimiento.
Según Alex Pruden, CEO de Project Eleven, estas firmas son significativamente más grandes que las existentes. Como resultado, la red procesó mucho menos transacciones simultáneamente. En las pruebas, el rendimiento disminuyó bruscamente, con velocidades que cayeron casi un 90%.
Esta desaceleración afecta directamente el diseño principal de Solana’s. La red depende de un alto rendimiento y baja latencia. Por lo tanto, los datos criptográficos más pesados introducen fricción operativa en las capas de validación y almacenamiento.
Los riesgos estructurales aumentan la urgencia
Más allá del rendimiento, Solana enfrenta una preocupación estructural adicional. A diferencia de bitcoin y ethereum, expone claves públicas directamente. Este diseño aumenta la vulnerabilidad en un escenario de ataque cuántico.
Pruden explicó que un sistema cuántico podría atacar cualquier monedero inmediatamente. Luego podría intentar recuperar las claves privadas sin demora. Esta exposición hace que los esfuerzos de mitigación temprana sean más urgentes.
Mientras tanto, la investigación de Google y equipos académicos ha intensificado las discusiones de la industria. Sus hallazgos sugieren que los sistemas cuánticos podrían romper los métodos de cifrado actuales más rápido de lo esperado. Como resultado, varios ecosistemas de cadena de bloques han comenzado a evaluar respuestas a largo plazo.
Los desarrolladores exploran soluciones provisionales
Mientras las actualizaciones completas siguen siendo complejas, algunos desarrolladores están probando soluciones provisionales. Un enfoque implica "Bóvedas Winternitz", que buscan proteger monederos individuales. Este método evita cambios inmediatos en toda la red mientras ofrece protección dirigida.
Mientras tanto, Solana continúa con experimentos activos. Pruden señaló que el proyecto ya ha implementado una testnet funcional con firmas resistentes a la computación cuántica. Esto lo coloca por delante de muchos ecosistemas que aún están en discusiones iniciales.
Sin embargo, la adopción más amplia sigue siendo limitada. Las actualizaciones coordinadas entre validadores, desarrolladores y usuarios presentan desafíos continuos.

