Anatoly “Toly” Yakovenko, cofundador de Solana Labs, hizo un argumento contundente el 7 de septiembre: cambiar la forma en que el IRS impone impuestos a las recompensas de bloque haría más por el ecosistema de Solana que cualquier ajuste a los mecanismos de quema de la red, las tarifas de transacción o el calendario de inflación.
El problema fiscal que nadie quiere hacer cálculos
El problema central se remonta a la Orden de Ingresos del IRS 2023-14, que trata las recompensas de staking como ingresos ordinarios en el momento en que un validador o delegador adquiere "dominio" sobre ellas. En términos prácticos, eso significa que si ganas 100 SOL en recompensas de staking y el SOL se negocia a $150, debes pagar impuestos sobre ingresos por $15,000, incluso si nunca vendiste un solo token.
Esto crea lo que los profesionales fiscales llaman “ingreso fantasma”. Tienes una factura fiscal sobre ganancias que no has realizado realmente. Si el precio de SOL cae un 40% antes de vender, aún debes impuestos basados en el valor más alto al momento de recibir las recompensas.
La carga recae más fuertemente en los stakers más pequeños que pueden no tener la liquidez para cubrir sus obligaciones fiscales sin vender sus recompensas. Esa presión de venta, irónicamente, puede empujar los precios aún más abajo, creando un ciclo que desalienta la participación misma de la que dependen las redes de proof-of-stake.
Impulso legislativo, pero sin línea de meta
En diciembre de 2025, el representante Mike Carey y 18 de sus colegas del Congreso enviaron una carta al IRS instando a la agencia a revisar su orientación sobre recompensas de staking y minería antes del año fiscal 2026.
La esencia del argumento de la reforma es que los recompensas de staking deben considerarse como propiedad recién creada, no como ingreso. Bajo este marco, los tokens obtenidos mediante staking solo serían gravables cuando se vendan realmente.
El Solana Policy Institute también ha estado activo en este frente, presentando memorios legales que abogan por la tributación basada en la realización para tokens recién acuñados.
A pesar del interés bipartidista, el IRS no ha cambiado su posición de 2023. La Orden de Ingresos 2023-14 sigue vigente, y no se ha anunciado ningún proceso formal de regulación para modificarla.
El debate sobre la tokenómica de Solana pasa a segundo plano
SGP-0002, una propuesta de gobernanza que duplica la tasa de desinflación de Solana al 30%, fue aprobada a finales de agosto de 2026. La propuesta acelera el ritmo al que disminuye la emisión de nuevos SOL con el tiempo, haciendo que la dinámica de oferta del token sea más deflacionaria.
El planteamiento de Yakovenko sugiere que estos esfuerzos son secundarios. Su razonamiento parece ser que mejorar la capacidad de la red y reducir la latencia, junto con un tratamiento fiscal favorable, tendría un efecto acumulativo que supera lo que los ajustes económicos a nivel de protocolo pueden lograr por sí solos. También indicó su apoyo a probar mecanismos de quema específicamente para beneficiar a los desarrolladores de aplicaciones, pero lo posicionó como un esfuerzo complementario en lugar de el elemento principal.
¿Qué está realmente en juego
Las implicaciones van mucho más allá de Solana. Cada red de prueba de stake en el ecosistema de EE. UU. enfrenta el mismo viento en contra fiscal. Ethereum stakers, delegadores de Cosmos y participantes en docenas de otras redes todos luchan con el mismo marco de la Resolución del Servicio de Impuestos Internos 2023-14.
El año fiscal 2026 ya está en curso, lo que significa que cualquier cambio en las orientaciones retroactivas tendría que llegar relativamente pronto para afectar las obligaciones de presentación actuales. Para los stakers estadounidenses en todas las redes, el reloj está corriendo contra un problema que ninguna propuesta de gobernanza puede resolver.

