Solana, que se destaca como una de las redes más rápidas en el ecosistema de criptomonedas, y su fundación han dado un paso significativo para prepararse para las computadoras cuánticas, consideradas una de las mayores amenazas del futuro.
La red comenzó a probar sistemas de firma resistentes a la computación cuántica en colaboración con la empresa de criptografía Project Eleven. Sin embargo, los resultados iniciales revelaron que esta tecnología conlleva un costo significativo en rendimiento.
Según las pruebas, las nuevas firmas digitales resistentes a la computación cuántica son aproximadamente 20 a 40 veces más grandes que las de los sistemas existentes. Esto impacta directamente en la capacidad de procesamiento de la red. En el entorno de prueba, se informó que la red Solana que ejecuta esta nueva criptografía es aproximadamente un 90% más lenta. Esto plantea un dilema de diseño crítico para Solana, que se construye sobre alta velocidad y baja latencia: ¿seguridad o rendimiento?
El potencial de las computadoras cuánticas para romper los sistemas de cifrado actuales ha sido considerado durante mucho tiempo un riesgo teórico. Sin embargo, estudios recientes publicados por Google y equipos de investigación académica indican que esta amenaza podría estar más cerca de lo que pensábamos. Estos avances han acelerado las discusiones sobre la criptografía post-cuántica, particularmente en redes grandes como Bitcoin y Ethereum.
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Solana, sin embargo, ha adoptado un enfoque proactivo en este ámbito, llevando discusiones teóricas a un entorno de prueba real. El equipo de Project Eleven, liderado por Alex Pruden, modeló y probó cómo se comportaría la red si su criptografía actual fuera reemplazada por sistemas resistentes a la computación cuántica. El objetivo no solo era demostrar que estos sistemas funcionan, sino también identificar posibles problemas que podrían surgir durante la escalabilidad.
Los resultados de la prueba indican riesgos significativos no solo en el rendimiento, sino también en las características estructurales de la red. En Solana, la derivación directa de direcciones del monedero a partir de claves públicas crea una superficie más amplia para ataques cuánticos. Según Pruden, esto teóricamente significa que todos los monederos en la red podrían ser objetivo. Él enfatiza este riesgo al afirmar: “Una computadora cuántica podría seleccionar cualquier monedero e intentar descifrar su clave privada.”
*Esto no es un consejo de inversión.
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