Masayoshi Son nunca ha sido acusado de pensar en pequeñas dimensiones. El CEO de SoftBank, quien se subió a la ola original de internet para alcanzar alturas asombrosas antes de ver evaporarse $59 mil millones en riqueza personal durante la burbuja punto com, ahora afirma que la revolución de la IA supera esa era en un factor de 50.
La apuesta integral de SoftBank en IA
Son no solo está hablando. SoftBank ahora posee una participación de 64.6 mil millones de dólares en OpenAI, lo que representa aproximadamente el 13% de la propiedad de la empresa detrás de ChatGPT. Esto la convierte en una de las apuestas individuales más grandes en la historia del capital de riesgo.
Para financiar este giro, Son vendió toda la posición de SoftBank en Nvidia. La estrategia va más allá de OpenAI. SoftBank ha estado invirtiendo capital en infraestructura de IA, centros de datos, investigación sobre superinteligencia y robótica. Son ha predicho que la superinteligencia artificial, o ASI, podría llegar dentro de una década y ser “10,000 veces más inteligente” que los humanos.
El mercado parece estar de acuerdo con su tesis, al menos por ahora. Las acciones de SoftBank aumentaron casi un 30% en solo dos días de operación en mayo de 2026, llegando finalmente a subir un 46% en cinco días. Ese repunte impulsó a SoftBank por encima de Toyota para convertirse en la empresa más valiosa de Japón.
La fortuna personal del hijo ahora ha superado los 50 mil millones de dólares. Para contextualizar, es aproximadamente donde estaba antes de que la explosión de la burbuja punto com lo dejara en ruinas hace dos décadas.
El fantasma del pasado dotcom
Son fue un inversionista temprano de Yahoo y otros pioneros de internet a finales de los años 90. Durante un breve período, ostentó el título de la persona más rica del mundo antes del colapso. Su pérdida de más de $59 mil millones marcó la mayor caída de riqueza personal registrada en ese momento.
Qué significa esto para los inversores
La decisión de descartar a Nvidia a favor de una participación directa en OpenAI te dice algo sobre hacia dónde dirige Son la cadena de valor. El fondo Vision de SoftBank perdió decenas de miles de millones en su primera iteración, respaldando empresas como WeWork que resultaron ser más visión que fondo.
Los inversores que siguen este espacio deben prestar mucha atención a si OpenAI puede mantener su trayectoria de crecimiento a medida que aumenta la competencia de Google, Anthropic, Meta y otros. Una apuesta de $64.6 mil millones en una sola empresa de inteligencia artificial es o bien la operación del siglo o un riesgo de concentración que haría fruncir el ceño a cualquier gestor de cartera.
