Revolut está plantando su bandera en París con un compromiso superior a mil millones de euros en los próximos tres años, convirtiéndolo en una de las mayores inversiones extranjeras en el sector financiero francés en más de una década.
El banco digital anunció el 20 de mayo de 2025 que establecerá su nueva sede para Europa Occidental en la capital francesa, creando más de 200 puestos de trabajo en el proceso. La oficina de París servirá como centro de comando para las operaciones de Revolut en Francia, España, Italia, Portugal, Irlanda y Alemania.
Una apuesta del lado de la bolsa sobre el futuro financiero de Europa
Revolut ha asegurado un arriendo de 10 años en el histórico barrio de la Bourse en París, el área más conocida por albergar la antigua bolsa de París.
El ministro de Economía de Francia, Éric Lombard, elogió la inversión, lo que subraya una tendencia más amplia de empresas de fintech que eligen París como su ancla europea.
La meta inicial de 200 puestos de trabajo podría ser solo el inicio. Los informes sugieren que Revolut podría ampliar su fuerza laboral en Francia a más de 400 posiciones para julio de 2025.
Revolut planea solicitar una licencia bancaria completa en Francia, lo que le permitiría ofrecer productos localizados, como préstamos, directamente a clientes franceses. Esto representa una mejora significativa respecto a su configuración actual, que depende de una licencia bancaria lituana para ofrecer servicios en toda la UE.
El ángulo cripto: MiCA cambia el juego
Revolut obtuvo su licencia MiCA en octubre de 2025, lo que le otorga autorización para ofrecer servicios de activos criptográficos en 30 mercados del Espacio Económico Europeo.
Qué significa esto para los inversores y el panorama de la fintech
Revolut también tiene como objetivo obtener una licencia bancaria en Estados Unidos para finales de 2026, lo que le proporcionaría puntos de apoyo regulatorios en ambos lados del Atlántico.
El riesgo, por supuesto, es la ejecución. El intento anterior de Revolut para obtener una licencia bancaria en el Reino Unido tardó años más de lo esperado. Si los procesos de licenciamiento en Francia y Estados Unidos siguen un cronograma similar, los ambiciosos objetivos de la empresa para 2026 podrían retrasarse.
