Las cartas examinan la creciente influencia de la inteligencia artificial (IA) en la vida humana actual y futura y abogan por mantenerse “profundamente humanos”. Leo XIV reconoce que la IA modifica la Doctrina Social actual y llama a proteger los empleos y el papel del trabajo en la economía.
Principales conclusiones:
- La primera encíclica de IA del Papa Leo XIV advierte que la tecnología no regulada amenaza el empleo y exige nuevas normas sociales a continuación.
- La Iglesia Católica rechaza usar la IA solo con fines de lucro, y a continuación insta a los mercados a priorizar un objetivo centrado en el ser humano.
- El Papa León XIV insta a los reguladores mundiales a dejar de lado el PIB y adoptar una nueva métrica para el bienestar general.
El Papa León XIV emite la primera encíclica de IA: La humanidad debe permanecer “profundamente humana”
La tecnología de inteligencia artificial (IA) y los desarrollos recientes que afectan al trabajo humano y su importancia han empujado a las religiones actuales a examinar estas circunstancias y adaptar su dogma a estos nuevos tiempos.
El lunes, el Papa León XIV, el primer papa estadounidense y peruano, publicó su primera carta encíclica sobre este tema, titulada MAGNIFICA HUMANITAS. El documento busca emitir recomendaciones para magnificar a la persona humana en la era de la inteligencia artificial, considerando que esta tecnología no debe clasificarse como una fuerza antagonista a la humanidad, sino que “puede causar daño cuando no está orientada hacia el bien“.

En el documento, Leo XIV aborda varias de las preocupaciones de la iglesia, reconociendo la era de transformación por la que está pasando la humanidad tras el auge de la IA, y llamando a mantenerse “profundamente humanos” ya que “la dignidad humana está amenazada por nuevas formas de deshumanización”.
El jefe de la Iglesia Católica advierte sobre el auge de un paradigma tecnocrático, consolidado en la tendencia a “dejar que la lógica de la eficiencia, el control y la ganancia alone moldee las decisiones personales, sociales y económicas”, y alerta sobre los efectos de unos pocos que poseen IA. “Cuando tal poder se concentra en manos de unos pocos, tiende a volverse opaco y evadir la supervisión pública, aumentando el riesgo de formas distorsionadas de desarrollo que generan nuevas dependencias, exclusiones, manipulaciones e desigualdades”, expresó.
El valor del trabajo y el nuevo rol del ser humano en el entorno laboral también forman parte del análisis de León XIV. Su Santidad afirma que “el trabajo no es simplemente un instrumento; expresa y potencia la dignidad de nuestras vidas”, calificándolo como “una exigencia de la condición humana, un camino normal hacia la madurez, el desarrollo y la realización personal.”
A la luz de cómo algunos líderes de la industria de la IA afirman que la IA podría provocar una ola de desempleo, Leo XIV afirmó que, a los ojos de la iglesia:
La búsqueda de mayores beneficios no puede justificar decisiones que sacrifiquen sistemáticamente empleos, porque la persona humana es un fin, no un medio, y el orden económico debe permanecer subordinado a la dignidad humana y al bien común.
Para este fin, el papa advierte que debemos pasar de las métricas económicas actuales, incluido el Producto Interno Bruto (PIB), a nuevas definiciones que tengan en cuenta el bienestar general de las personas y el medio ambiente.
“En la era de la inteligencia artificial y la robótica, ya no es posible confiar únicamente en la ‘mano invisible’ del mercado”, concluyó, afirmando que la política y la regulación, así como la colaboración internacional, deben orientarse para promover la inclusión social, el bien común y el trabajo digno.
