Una instalación de minería de bitcoin en El Reno, Oklahoma, derramó aproximadamente 3 a 3.8 millones de galones de agua en el suelo mientras la región circundante sufría una severa sequía. La ciudad ha condenado el sitio y planea enviar la factura a su operador, Athlon Blockchain Technology LLC.
La fuga, que surgió alrededor del 28 de agosto, causó una caída drástica de la presión del agua en El Reno. Las escuelas y edificios públicos cerraron temporalmente porque los grifos se secaron.
Cómo millones de galones desaparecieron sin ser notados
El culpable fue una línea de agua privada dañada conectada a una hidrante no autorizado que Athlon había instalado en la propiedad. Debido a que el hidrante no estaba autorizado, los equipos de la ciudad no tenían razón para monitorearlo, y la fuga no se detectó hasta que los residentes comenzaron a notar que sus grifos chisporroteaban.
La instalación alberga centros de datos contenerizados utilizados para la minería de bitcoin y el almacenamiento de inteligencia artificial.
Los funcionarios municipales actuaron rápidamente una vez identificada la fuente. El sitio fue declarado inadecuado, y se emitió un aviso de eliminación de 10 días al propietario del inmueble. El alcalde de El Reno, Steve Jensen, confirmó que los contribuyentes no asumirían los costos asociados con el gran derrame. La ciudad planea cobrar a Athlon por cada galón, ya que el agua estaba medida, junto con los costos de las acciones de respuesta.
Se ha programado una audiencia administrativa para el 14 de septiembre para determinar las siguientes acciones contra la empresa.
Una instalación que ya opera con tiempo prestado
La condena no ocurrió en el vacío. Los registros municipales muestran que las autoridades de El Reno emitieron una orden de detención de obras contra la instalación de Athlon en junio de 2023. El sitio operaba sin un certificado de ocupación, un requisito regulatorio básico para cualquier edificio comercial.
A pesar de esa orden de cese, las operaciones en la instalación aparentemente continuaron. El hecho de que un sitio de minería de bitcoin funcionó durante años sin permisos adecuados, instaló su propia hidrante contra incendios sin autorización y solo atrajo acciones de cumplimiento después de causar una crisis hídrica en toda la ciudad plantea preguntas incómodas sobre cómo los gobiernos locales supervisan estas operaciones.
La tensión más amplia entre la minería y el agua
El incidente ya ha reavivado los debates locales sobre la supervisión regulatoria. Se informa que las autoridades de El Reno están considerando sistemas de monitoreo mejorados para detectar más rápidamente fugas a gran escala y mantener un control más estrecho sobre los consumidores industriales de agua.

