Los analistas ahora esperan que Nvidia genere $368 mil millones en ingresos durante los próximos cuatro trimestres. Para ponerlo en perspectiva, eso es aproximadamente el PIB completo de Irlanda, generado por una sola empresa que vende chips.
La empresa actualmente domina más del 80% del mercado de aceleradores de IA, y los inversores institucionales están valorando un escenario en el que esa participación se traduce en cifras de ingresos que habrían sonado como ciencia ficción hace solo tres años.
El motor del centro de datos
En el tercer trimestre del año fiscal 2026, el segmento de centros de datos de Nvidia generó solo $51.2 mil millones en ingresos con márgenes brutos del 73.5%.
Union Bancaire Privée, el banco privado suizo, pronostica que solo los ingresos de Nvidia en centros de datos podrían alcanzar los 483 mil millones de dólares anuales para 2030. Esa proyección asume que el auge general de la inversión en centros de datos a nivel mundial alcanzará entre 3 y 4 billones de dólares al final de la década.
Las matemáticas detrás del bombo
Las matemáticas aproximadas de la industria funcionan así: una inversión adicional de 368 mil millones de dólares en chips necesitaría generar aproximadamente 1.4 billones de dólares en nuevos ingresos o ahorros de costos para 2030 para alcanzar un umbral de retorno del 10%.
Qué significa esto para los inversores
Los analistas están advirtiendo cada vez más que la participación de Nvidia en las ganancias de la industria de la IA podría haber alcanzado su pico ya en 2025. El panorama competitivo está cambiando de maneras que podrían erosionar gradualmente la posición de mercado de la empresa, incluso mientras el mercado de la IA en su conjunto continúa expandiéndose.
La amenaza más significativa proviene de los mejores clientes de Nvidia. Los hiperscaladores como Google, Amazon y Microsoft están desarrollando ASIC personalizados, circuitos integrados específicos para aplicaciones diseñados para manejar cargas de trabajo de IA sin pagar la prima de Nvidia. Los TPUs de Google son el ejemplo más maduro, pero los chips Trainium de Amazon y los aceleradores Maia de Microsoft están ganando terreno.
Para cargas de trabajo de inferencia, donde se dirige el crecimiento del volumen, los chips personalizados se están volviendo cada vez más competitivos. AMD también ha estado ganando terreno lentamente en el espacio de GPU para centros de datos.
El escenario de riesgo no es un colapso. Es una historia de compresión de margen donde Nvidia sigue siendo el jugador dominante, pero pierde suficiente poder de fijación de precios como para que sus márgenes brutos del 73,5% comiencen a desplazarse hacia algo más común.
