La capitalización de mercado de Nvidia aumentó en $442 mil millones en una sola sesión de negociación el 27 de agosto, convirtiéndose en el segundo mayor aumento diario registrado por cualquier empresa estadounidense. El único aumento mayor en una sola sesión pertenece a Microsoft, que agregó $450 mil millones en julio.
Las acciones subieron un 8,7%, el mejor día de Nvidia desde abril de 2025. Después de que se asentara el polvo, la valoración total del fabricante de chips se situó en aproximadamente $5,5 billones, asegurando cómodamente su trono como la empresa pública más valiosa del mundo.
¿Qué encendió la mecha
El catalizador fue un informe de ganancias del segundo trimestre que hizo que los modelos ya optimistas de Wall Street parecieran conservadores. Nvidia registró ingresos de aproximadamente $96.2 mil millones para el trimestre, más que duplicando la cifra del mismo período del año anterior. El segmento de centros de datos representó aproximadamente $89 mil millones de ese total.
Las perspectivas futuras de Nvidia proyectaron un crecimiento de ingresos de aproximadamente el 70% para el próximo año fiscal, un número que superó ampliamente el consenso del mercado de alrededor del 45%.
El contexto importa: el camino hacia este repunte
Este auge no ocurrió en el vacío. Llegó tras un período que puso a prueba la paciencia incluso de los accionistas más devotos de Nvidia. La acción había disminuido en seis de los ocho trimestres anteriores, afectada por preocupaciones persistentes de que el auge del gasto en IA podría estar alcanzando su punto máximo o que los hiperscalers finalmente reducirían su adquisición de GPU.
Efectos dominó en el mercado
El repunte de Nvidia no se mantuvo contenido. El aumento envió una sacudida a través de los sectores de semiconductores y tecnología en general, elevando las acciones de chips y nombres relacionados con la IA en todos los ámbitos.
La brecha entre el crecimiento proyectado del 70% de Nvidia y la estimación anterior del 45% del mercado es lo suficientemente significativa como para recalibrar los modelos de valoración en todo el sector.
AMD, Intel y una creciente lista de esfuerzos de chips personalizados de hiperscalers como Google, Amazon y Microsoft se han posicionado como alternativas al dominio de Nvidia. Sin embargo, este trimestre de $89 mil millones en centros de datos es un recordatorio contundente de que los competidores luchan por migajas de un mercado que Nvidia aún controla abrumadoramente.
