El esfuerzo de Europa por crear un campeón de IA ahora tiene algo más tangible que ambición política: ingresos.
La startup francesa Mistral dijo que su tasa anualizada de ingresos había superado los 400 millones de dólares, un aumento de aproximadamente 20 veces respecto a los 20 millones de dólares del año anterior, según el Financial Times. El CEO Arthur Mensch ha señalado que la empresa busca superar los 1.000 millones de dólares en ingresos anuales recurrentes para finales de 2026.
La cifra importa porque Mistral se ha convertido en la prueba comercial más clara del impulso de Europa para reducir la dependencia de las empresas europeas de inteligencia artificial de EE.UU., como OpenAI, Microsoft y Google.
Europa está respaldando a Mistral con dinero real
El crecimiento de Mistral ahora está respaldado por pools de capital mucho más grandes.
A principios de este mes, la empresa recaudó 3.000 millones de euros, aproximadamente 3.500 millones de dólares, en una ronda de financiación liderada por Samsung que la valoró en más de 21.000 millones de euros. El acuerdo fue la mayor recaudación privada de tecnología en Europa y otorgó a Mistral más recursos para ampliar su capacidad de cómputo y entrenar modelos más grandes. Coinpaper cubrió el record Mistral funding round mientras la empresa intensificaba su desafío a sus rivales estadounidenses y chinos.
Mistral también está invirtiendo directamente en infraestructura en lugar de depender completamente de proveedores de nube extranjeros. Su financiación anterior de 830 millones de dólares para centros de datos marcó un cambio hacia la propiedad de más partes de la pila de cómputo, una estrategia que Coinpaper examinó como la infraestructura de IA se convirtió en el próximo campo de batalla competitivo.
¿Puede Europa cerrar realmente la brecha?
El desafío es la escala.
La UE aún controla menos del 5% de la capacidad global de cómputo de IA, en comparación con aproximadamente el 75% para EE.UU., según un reciente análisis de la posición de Europa en IA. Esto deja a las empresas europeas dependientes de chips extranjeros, proveedores de nube de gran escala e infraestructura, incluso mientras los gobiernos impulsan la “IA soberana”.
La estrategia de Mistral va por lo tanto más allá de superar a OpenAI en pruebas de chatbots. Está vendiendo a las empresas europeas un mayor control sobre modelos, infraestructura y datos.
Su base de clientes ya incluye grandes empresas como Airbus, ASML y HSBC, mientras que la empresa afirma que ahora atiende a más de 125 clientes importantes. Este enfoque empresarial puede resultar especialmente atractivo para bancos, gobiernos y fabricantes que desean mayor control sobre dónde se ejecutan los sistemas de IA.
