
Las autoridades mexicanas han desmantelado una granja clandestina de minería de criptomonedas en las montañas de Puebla, incautando 300 tarjetas gráficas, enlaces de internet por satélite y transformadores industriales que estaban extrayendo ilegalmente energía hidroeléctrica, según un informe de Tom’s Hardware citando a Reuters. La operación cerca del pueblo de Tlaola es la cuarta instalación ilícita descubierta en la región desde principios del año pasado, una señal de que los cárteles de la droga están ampliando sus operaciones más allá del tráfico hacia la minería de criptomonedas como canal para lavar dinero.
Dentro de la operación incautada
La granja funcionaba con electricidad robada, y los residentes de comunidades vecinas dijeron a Reuters que podían escuchar los transformadores y el equipo de enfriamiento a aproximadamente un kilómetro de distancia. La instalación estaba ubicada a unos dos kilómetros del pueblo más cercano, una ubicación remota elegida por su energía barata y su distancia de la supervisión. Autoridades federales mexicanas, la Armada y la policía local participaron en el allanamiento, aunque el informe no especificó cómo se detectó inicialmente la operación.
Los cárteles recurren a la minería para lavar ingresos
Los analistas de seguridad dicen que el decomiso encaja en un patrón en el que los cárteles, incluyendo el Cártel de la Nueva Generación de Jalisco y el Cártel de Sinaloa, utilizan la minería para convertir y lavar ingresos ilícitos. El Cártel de la Nueva Generación de Jalisco y su ala armada, La Barredora, tienen la presencia más fuerte en Puebla. La empresa mexicana de ciberseguridad SILIKN estima que el uso de la minería de criptomonedas para lavar dinero en México aumentó al menos un 55,8% el año pasado, con cárteles minando bitcoin, Monero y Tether. La firma de análisis de cadena de bloques Chainalysis, citada por Reuters, sitúa las transacciones criptográficas ilícitas en $154 mil millones el año pasado, frente a $59 mil millones en 2024, un aumento que atribuye parcialmente a la evasión de sanciones. La creciente sofisticación de estas operaciones, dicen los analistas de seguridad, muestra qué tan rápido los grupos criminales se han adaptado a los activos digitales.
Una campaña regional de aplicación
El allanamiento en Puebla se suma a una campaña más amplia contra la minería no autorizada y de alto consumo energético en la región. En Uruguay, Tether’s Bitcoin mining push unraveled over an energy dispute, mientras que Omán ha mandated a state-run mining pool para dirigir la industria hacia operadores autorizados. Reuters señaló que instalaciones ocultas similares han sido allanadas en Brasil, Estados Unidos y Tailandia, y los analistas esperan que los delitos relacionados con cripto sigan aumentando en los próximos años.



