El operador de Kraken, Payward, ha solicitado una licencia nacional de fideicomiso de la OCC para expandir sus servicios de custodia de criptomonedas institucionales en todo Estados Unidos.
This is part of a broader strategy. In 2026, with a significantly more favorable regulatory environment, the cryptocurrency industry will become more deeply integrated into the U.S. federal banking system.
La nueva entidad, llamada Payward National Trust Company (PNTC), no realizará actividades de depósitos y préstamos como un banco tradicional. En cambio, la empresa se centrará en la custodia de activos digitales para instituciones, un sector que se ha convertido en uno de los campos de competencia más intensos entre las empresas de criptomonedas.
Kraken ha construido su propia infraestructura bancaria
Según la empresa, la nueva licencia de la OCC operará junto con el banco Kraken Financial existente en Wyoming, que ya posee la licencia SPDI.
La diferencia es que la licencia de confianza federal permitirá a Kraken brindar servicios a clientes institucionales en todo el país bajo un solo régimen, evitando la necesidad de cumplir con las regulaciones de cada estado.
Esto es especialmente importante para fondos grandes, planes de pensiones y fondos de cobertura, ya que la ley les exige almacenar sus activos en lo que se conoce como depositarios calificados.
Kraken cree que aquí hay una gran oportunidad. El capital institucional continúa fluyendo hacia el ámbito de las criptomonedas a través de ETFs, tokenización y sistemas de pago digital, impulsando un crecimiento rápido en la demanda de almacenamiento de activos regulados.
El copresidente ejecutivo de Payward, Arjun Seth, describió esta nueva aplicación como un "pilar complementario" de la infraestructura bancaria de la empresa.
La Reserva Federal abre sus puertas
Hace apenas dos meses, Kraken logró otro avance significativo. En marzo de este año, Kraken Financial se convirtió en el primer banco de criptomonedas en obtener una "cuenta principal" de la Reserva Federal.
Esto permite a la empresa liquidar pagos en dólares directamente a través del sistema Fedwire, sin necesidad de bancos intermedios: una ventaja que hasta hace poco era casi exclusiva de las instituciones financieras tradicionales.
La combinación del acceso a la Reserva Federal, la licencia SPDI y la posible licencia de la OCC está convirtiendo gradualmente a Kraken en una de las empresas de criptomonedas más integradas en la infraestructura financiera de Estados Unidos.
La industria de las criptomonedas experimenta una "fiebre del oro" por licencias federales
Kraken no es la única empresa que acelera la expansión de sus operaciones reguladas. Coinbase recibió una aprobación condicional para una licencia similar en abril, y empresas como Ripple, Circle, BitGo y Fidelity Digital Assets también están intensificando sus esfuerzos para expandir sus servicios bancarios.
El mercado atribuye esta tendencia a una actitud más positiva del gobierno de Washington hacia la industria de las criptomonedas en 2026, así como a algunos nombramientos de la Oficina del Controlador de la Moneda (OCC) que comienzan a considerar los activos digitales como parte de la infraestructura financiera del futuro, y no solo como un mercado especulativo.
Kraken amplía su negocio más allá del intercambio de criptomonedas
Al mismo tiempo que expande sus servicios bancarios, Payward también está activamente ampliando sus operaciones en otros sectores de servicios financieros.
The company recently completed the acquisition of Reap Technologies for approximately $600 million.—a transaction aimed at developing stablecoin payments and international card infrastructure.
Antes de esto, Kraken adquirió Bitnomial por aproximadamente 550 millones de dólares para fortalecer su posición en el ámbito de los derivados regulados y los servicios de liquidación.
Todos estos movimientos indican que Kraken está probando gradualmente un modelo cada vez más parecido a un grupo financiero integral, y no solo a una bolsa de criptomonedas.
Para el mercado, el mensaje es claro: tras años de conflicto con las autoridades regulatorias, la mayor empresa de criptomonedas ya no intenta mantenerse al margen del sistema bancario; quiere formar parte de él.



