La plataforma de mercados de predicción Kalshi ha presentado una demanda federal para bloquear una ley de Minnesota, la primera en su tipo en el país, que convertiría en delito grave operar o publicitar mercados de predicción, intensificando una batalla nacional sobre quién regula este sector de rápido crecimiento.
Principales conclusiones:
Prohibición de felonía sin precedentes en Minnesota
Kalshi, un mercado de predicción regulado a nivel federal donde los usuarios negocian contratos sobre el resultado de eventos del mundo real, solicitó a un tribunal federal anular la SF4760 de Minnesota, una ley que, según ella, criminalizaría su negocio en el estado. El gobernador Tim Walz firmó la medida el 18 de mayo, y entrará en vigor el 1 de agosto de 2026, convirtiendo a Minnesota en el primer estado de EE. UU. en tratar la operación y la publicidad de mercados de predicción como un delito grave.
La demanda, presentada el 28 de mayo, argumenta que la prohibición no puede mantenerse porque los mercados de predicción no son productos de apuestas, sino derivados regulados a nivel federal. Kalshi sostiene que Minnesota intenta prohibir una actividad que el Congreso colocó bajo la supervisión exclusiva federal.
En el corazón del caso de Kalshi se encuentra la afirmación de que la ley estatal interfiere en la autoridad de la Commodity Futures Trading Commission (CFTC), la agencia federal que regula los mercados de derivados. Kalshi argumenta que sus contratos de eventos califican como swaps bajo la Commodity Exchange Act, la ley federal que otorga a la CFTC jurisdicción exclusiva sobre tales instrumentos, y que un estado no puede anular ese marco reclasificándolos como juego.
La empresa también afirma que la prohibición viola la Primera Enmienda al restringir su capacidad para publicitar un producto financiero legal. Juntos, los argumentos presentan la ley de Minnesota como una intromisión excesiva en el ámbito federal y una limitación inconstitucional del discurso comercial.
La CFTC se une a la lucha
Kalshi no está litigando solo. La CFTC presentó su propia demanda federal contra Minnesota menos de 24 horas después de que Walz firmara el proyecto de ley, solicitando a un tribunal una medida cautelar para impedir que la ley entre en vigor antes de que se resuelva la disputa. La agencia argumenta que el Congreso le otorgó la supervisión exclusiva sobre los contratos de eventos y que las leyes estatales de juego no pueden reemplazar esa autoridad.

Una sentencia en contra de Minnesota reforzaría la posición de que los mercados de predicción responden a Washington, no a las capitales estatales; una sentencia a favor del estado podría animar a docenas de otros a considerar prohibiciones similares.
Minnesota es solo el último campo de batalla, ya que Kalshi y sus rivales han enfrentado una ola de oposición a nivel estatal durante el último año, con reguladores y tribunales divididos sobre si sus contratos son derivados legítimos o apuestas disfrazadas. Bitcoin.com News ha informado que Washington demandó a Kalshi por supuestas apuestas en línea ilegales, mientras que Arizona cuestionó la condición federal de la plataforma con acusaciones de juego sin licencia.
La CFTC ha replicado la estrategia judicial de Kalshi en otros lugares, demandando New York y Wisconsin por restricciones comparables. La batalla también ha involucrado a otras empresas vinculadas a cripto, con Coinbase demandando a tres estados mientras se ampliaba el choque entre lo federal y el juego, y 38 fiscales generales respaldando una demanda de Massachusetts contra Kalshi.
Los resultados han variado ya que un tribunal de Nevada dictaminó que los contratos de eventos de Kalshi se alinean con las leyes de juego del estado, incluso mientras Nueva Jersey perdió un intento de cerrar los contratos deportivos de la plataforma por apelación.
¿Qué viene a continuación?
Con la fecha efectiva del 1 de agosto acercándose, la prueba inmediata es si un tribunal otorga la medida cautelar solicitada por la CFTC y suspende la ley de Minnesota antes de que pueda aplicarse. Una demora daría a Kalshi más tiempo y mantendría la plataforma operando en el estado mientras la cuestión más amplia se resuelve en los tribunales.
Dicho eso, el problema más profundo es poco probable que se resuelva en una sola sentencia, y hasta que un tribunal de apelaciones (o el Congreso) establezca una línea clara entre los contratos de eventos regulados federalmente y el juego regulado por los estados, los operadores de prediction market seguirán luchando la misma batalla estado por estado, con Minnesota ahora en la vanguardia.
