ChainThink: el 9 de marzo, los inversores japoneses retiraron masivamente fondos del mercado de bonos extranjeros en febrero, alcanzando el nivel más alto en 16 meses, debido a la caída de los rendimientos de los bonos estadounidenses y el repunte de los rendimientos de los bonos japoneses, lo que hizo que los bonos locales fueran más atractivos.
Los datos del Ministerio de Finanzas de Japón muestran que el mes pasado, los inversores japoneses vendieron netamente 3,07 billones de yenes (19.370 millones de dólares estadounidenses) en bonos extranjeros, registrando el mayor volumen neto de ventas mensuales desde los 6,5 billones de yenes vendidos netamente en octubre de 2024. Entre ellos, los inversores japoneses vendieron bonos extranjeros a largo plazo por un valor de 3,42 billones de yenes, alcanzando un máximo en 16 meses, pero al mismo tiempo compraron netamente unos 352.100 millones de yenes en bonos extranjeros a corto plazo.
En febrero, los inversores japoneses compraron netamente acciones extranjeras por 642.100 millones de yenes, marcando el segundo mes consecutivo de compras netas. Barclays señaló que esta ola de compras estuvo impulsada principalmente por la demanda relacionada con las cuentas personales de ahorro para inversiones en acciones (NISA). El NISA es un programa gubernamental japonés de inversión en acciones exento de impuestos diseñado para convertir efectivo familiar por trillones de yenes en inversiones bursátiles.
Otro informe del Banco de Japón muestra que los inversores japoneses compraron netamente 279.400 millones de yenes en bonos del Tesoro de EE. UU. y 660.960 millones de yenes en bonos europeos en enero. (GoldTen)
