El banco central de Italia acaba de hacer la vida considerablemente más difícil para las empresas de criptomonedas que operan en el país. El 7 de septiembre, Banca d’Italia emitió una comunicación que requiere que cada transferencia de activo criptográfico sea verificada contra listas de sanciones, sin ningún valor mínimo de transacción para evadirlo.
Lo que realmente requiere la directiva
La comunicación de la Banca d’Italia refuerza las obligaciones derivadas de las directrices de la Autoridad Bancaria Europea (EBA/GL/2024/15), que entraron en vigor en Italia el 30 de diciembre de 2025. El requisito fundamental es sencillo: los proveedores de servicios de activos criptográficos (CASPs) y los proveedores de servicios de pago (PSPs) deben verificar la información del remitente y del beneficiario en cada transferencia criptográfica.
Los proveedores tradicionales de servicios de pago han disfrutado de ciertas exenciones para pagos instantáneos, donde la velocidad de ejecución hace impracticable la revisión completa previa a la transferencia. La Banca d’Italia destacó que esas excepciones no se extienden a las transferencias de criptoactivos gestionadas por los CSPC.
El incumplimiento tampoco es solo una advertencia. Los CASP que no cumplan con estos requisitos enfrentan sanciones administrativas y penales según la ley italiana.
El mercado de criptomonedas italiano bajo MiCA
El sector de criptomonedas de Italia ha estado formalizándose gradualmente bajo la regulación de la UE sobre Mercados de Activos Criptográficos (MiCA). A mediados de 2026, ocho entidades están autorizadas para ofrecer servicios de criptomonedas bajo MiCA en el país.
Esta última directiva no introduce nuevas sanciones ni crea nuevas obligaciones legales desde cero. En cambio, es un recordatorio claro del banco central de que las normas existentes deben cumplirse realmente. Con el régimen de transición de MiCA para Proveedores de Servicios de Activos Virtuales previamente autorizados que finaliza el 30 de junio de 2026, los reguladores nacionales se encuentran en la fase de cumplimiento, no en la fase de creación de normas.
Qué significa esto para las empresas y usuarios de criptomonedas
El impacto inmediato recae directamente sobre los presupuestos operativos de los CASP italianos. La revisión de cada transacción requiere una infraestructura tecnológica sólida, que generalmente implica la integración con plataformas de cumplimiento especializadas que mantienen bases de datos de sanciones en tiempo real.
Los nueve CASP italianos autorizados ahora enfrentan una presión de plazo concreto: reevaluar sus mecanismos de revisión y procedimientos de alerta para garantizar el cumplimiento total con las normas de sanciones de la UE y nacionales.





