El proyecto Freedom Tech de la Fundación para los Derechos Humanos (HRF) ha publicado una nueva guía dirigida a organizaciones sin fines de lucro que explica cómo utilizar Bitcoin como infraestructura de fondos de respaldo en casos de congelación de cuentas bancarias, obstáculos en las transferencias transfronterizas o limitaciones en las redes de pago.
Este documento, titulado «Bitcoin for Nonprofits», está dirigido a organizaciones civiles, grupos de base y redes de acción. El artículo señala que el punto de partida de la guía no es considerar el bitcoin como un activo especulativo, sino como una herramienta de pago y reserva que sigue funcionando cuando los canales financieros tradicionales fallan.
La guía se centra en la autogestión
HRF explica en la guía los mecanismos fundamentales de Bitcoin, incluyendo cómo la red es mantenida por mineros, el significado de la oferta fija en entornos de alta inflación, y cómo se diferencia de los activos digitales que dependen del sistema bancario o de emisores centralizados.
El documento se centrará en la autogestión. Las directrices recomiendan que las organizaciones mantengan el control de sus claves privadas en lugar de dejar los activos a largo plazo en plataformas de intercambio gestionadas. La razón es que, si los fondos siguen bajo el control de intermediarios dentro de la misma jurisdicción, la independencia que aporta la adopción de Bitcoin se verá debilitada.
Gestión por capas de billeteras y fondos
En términos de implementación, la guía recomienda combinar una billetera térmica móvil con una billetera fría de hardware. Mantenga los fondos operativos de menor monto disponibles, y almacene en línea los reservas de mayor monto para reducir el riesgo de punto único.
El documento también menciona la保管 de la frase de recuperación, la distribución del poder entre el equipo y los acuerdos de respaldo. La idea es que, incluso si se confiscan dispositivos individuales o si algunos miembros se pierden de vista, la organización aún puede recuperar los fondos y mantener su funcionamiento.
Depósitos y retiros, y herramientas de pago
Para el problema más difícil de muchas organizaciones, el ingreso y egreso de fondos, la guía presenta múltiples vías, incluyendo intercambios centralizados, mercados punto a punto, cajeros automáticos de Bitcoin, sistemas de vales y corredores locales. El objetivo es equilibrar la disponibilidad, el riesgo de monitoreo y el riesgo de contraparte al convertir entre la moneda local y Bitcoin.
En el nivel de herramientas de pago, la guía menciona que los monederos de Lightning Network pueden utilizarse para donaciones pequeñas, instantáneas y de bajo costo, ideales para escenarios como recaudación de fondos transfronteriza. El documento también presenta sidechains como Liquid, así como herramientas Chaumian ecash como Fedi y Cashu, considerando que estas soluciones ofrecen mayor privacidad y una experiencia de uso simplificada en entornos de alta presión o vulnerables.
Al mismo tiempo, se advierte sobre la volatilidad y los riesgos de gobernanza
Esta guía no evita las limitaciones del Bitcoin. Los principales riesgos enumerados en el documento incluyen la volatilidad de precios, la zona legal gris, errores en la autogestión, problemas de gobernanza interna y ataques de reputación.
Para ello, HRF recomienda que las organizaciones sin fines de lucro adopten una asignación de fondos más conservadora, implementen progresivamente los procesos de uso y establezcan una gestión de claves y una división de responsabilidades más estrictas. En escenarios que requieran estabilidad de precios a corto plazo o un entorno regulatorio más claro, las directrices también mencionan la posibilidad de combinar opcionalmente criptomonedas estables o canales de moneda fiduciaria.
El artículo también menciona que algunos casos ya han cubierto el apoyo a la evacuación de zonas de guerra y proyectos educativos para personas con cuentas bancarias restringidas, mostrando que este tipo de rutas de fondos ya se han implementado en entornos específicos.

