Hong Kong está realizando un esfuerzo deliberado para atraer capital de Asia Central, y los primeros resultados sugieren que está funcionando. El Secretario de Finanzas Paul Chan confirmó que varias empresas de infraestructura estatales de la región planean cotizar en la Bolsa de Valores de Hong Kong, como parte de un impulso más amplio para reducir la fuerte dependencia de la ciudad de las listas de China continental.
El compromiso más concreto hasta ahora proviene de Kazakhstan Temir Zholy, el operador ferroviario estatal del país, que ha anunciado planes para una cotización en Hong Kong y una gira de inversores, ambas programadas para junio de 2026.
La tubería Samruk-Kazyna
Detrás del acuerdo de KTZ se encuentra Samruk-Kazyna, el fondo soberano de Kazajistán, que supervisa aproximadamente $68 mil millones en activos. El fondo ha estado llevando a cabo un programa de privatización que podría canalizar varias empresas de su cartera hacia exchanges internacionales. Frederick Ma, presidente del Consejo de Desarrollo del Comercio de Hong Kong, confirmó que al menos una empresa vinculada a Samruk-Kazyna se espera que cotice en la HKEX dentro de 2026.
El trabajo diplomático ha sido extenso. El jefe ejecutivo John Lee lideró una delegación a Kazajistán y Uzbekistán en junio de 2026, que generó 96 memorandos de entendimiento: 61 en Kazajistán y 35 en Uzbekistán.
Ya existe una prueba de concepto
Hong Kong no tiene que vender esta idea solo con promesas. En agosto de 2025, Jiaxin International Resources, una minera de tungsteno, completó una doble cotización en la HKEX y recaudó 1.200 millones de HK$. Las acciones subieron hasta un 178% en su estreno.
El CEO de HKEX, Bonnie Chan, ha descrito las listas dobles y secundarias de empresas de Asia Central en infraestructura y minería como una tendencia inevitable.
