Google enfrenta una demanda colectiva de 7 mil millones de libras esterlinas en el Reino Unido tras el certificado del Tribunal de Apelaciones de la Competencia de una acción colectiva que acusa a la empresa tecnológica de abusar de su posición dominante en la búsqueda móvil. El tribunal rechazó las objeciones de Google para que el reclamo procediera, marcando uno de los desafíos antimonopolio más significativos que la empresa ha enfrentado en suelo británico.
El caso gira en torno a una alegación sencilla, aunque dolorosa: Google utilizó su control sobre la búsqueda móvil para aumentar los costos publicitarios, y los consumidores del Reino Unido terminaron pagando la factura cada vez que compraban algo a través de una empresa que anunciaba en búsquedas de Google.
Lo que realmente alega la demanda
El representante de clase designado es Nikki Stopford, con la firma de asesoría legal Hausfeld guiando la acción. La reclamación cubre a consumidores del Reino Unido de 16 años o más que utilizaron el ecosistema de publicidad de búsqueda de Google, ya sea directa o indirectamente, para comprar bienes y servicios.
La teoría central del daño es un argumento clásico de transmisión. Las empresas pagaron precios inflados por los anuncios de búsqueda de Google porque Google tenía poder de fijación de precios monopolísticos, y esas empresas trasladaron el costo adicional a los compradores en forma de precios más altos. Los consumidores, no los anunciantes, asumieron el verdadero daño.
Las acciones colectivas con opción de exclusión son relativamente nuevas en la ley de competencia del Reino Unido, y esta es notable por su escala. Una estructura con opción de exclusión significa que los consumidores del Reino Unido se incluyen automáticamente en la reclamación a menos que decidan activamente retirarse, lo que tiende a generar pools de demandantes mucho más grandes que las alternativas con opción de inclusión.
La decisión del tribunal de certificar el caso se produjo alrededor del 25-26 de noviembre de 2024, anulando los argumentos de Google de que la acción no debería proceder.
La historia de Google con los reguladores antimonopolio
La Comisión Europea multó a Google con 2.400 millones de euros en 2017 por sus prácticas de comparación de productos. Se siguieron multas adicionales de la UE en años posteriores relacionadas con Android y AdSense.
En Estados Unidos, el Departamento de Justicia obtuvo en 2024 un fallo histórico que determinó que Google había mantenido ilegalmente un monopolio en la búsqueda en línea y en la publicidad de búsqueda.
Una reclamación relacionada del Reino Unido, presentada por Or Brook Class Representative Limited, se registró el 16 de abril de 2025, alegando abusos comparables por parte de Google.
Google ha negado consistentemente cualquier conducta indebida en su negocio de búsqueda, argumentando que su dominio refleja la calidad del producto y no una conducta anticompetitiva, y que los mercados de publicidad en búsqueda son competitivos.
Qué significa esto para Google y el panorama tecnológico en general
El entorno regulatorio de los mercados digitales del Reino Unido se ha estado endureciendo, con la Digital Markets, Competition and Consumers Act otorgando a la Competition and Markets Authority nuevas herramientas para designar empresas con estatus de mercado estratégico e imponer requisitos de conducta. La demanda Stopford opera a través de litigios privados en lugar del camino regulatorio, pero ambas vías avanzan simultáneamente.
