Mensaje de BlockBeats, 9 de septiembre: en su último informe, Goldman Sachs indicó que el yen se ha apreciado más del 4% desde principios de septiembre, impulsado por un giro más hawkish en la política del Banco de Japón y las expectativas del mercado sobre un ajuste en la asignación de activos del Fondo de Inversión de Pensiones del Gobierno Japonés (GPIF), lo que está llevando a la reevaluación del recorrido a mediano plazo del yen en el mercado de divisas.
Goldman Sachs considera que, si el GPIF reasigna parte de sus activos desde inversiones en el extranjero hacia el mercado japonés de renta fija, el yen podría experimentar una apreciación estructural. Con un volumen de activos bajo gestión de aproximadamente 2 billones de dólares, un aumento del 5% en la asignación a renta fija doméstica equivaldría teóricamente a aproximadamente 100.000 millones de dólares en ventas de dólar contra yen, una cifra equivalente a aproximadamente la mitad del superávit anual de la cuenta corriente japonesa, y también podría desencadenar el cierre de operaciones de carry trade en yen acumuladas previamente.
Este cambio se extenderá a las monedas asiáticas. Según Goldman Sachs, al analizar los datos desde 2022, el won coreano es el más sensible a los movimientos del yen, con una beta de aproximadamente 0.45; seguido por el baht tailandés y el ringgit malayo, mientras que el renminbi offshore y el nuevo dólar taiwanés también se verán afectados. El informe presta especial atención al won: tras el aumento del dólar frente al won a alrededor de 1350, las señales de política de Corea indican que las autoridades podrían considerar aceptable el nivel actual del tipo de cambio; la suspensión parcial de la cobertura de divisas y la demanda de compra de divisas para inversiones en el extranjero por parte del Fondo Nacional de Pensiones ralentizarán la velocidad de apreciación adicional del won.
En Asia del Norte, Goldman Sachs sigue siendo alcista sobre el nuevo dólar taiwanés frente al yuan chino y mantiene la postura de venta de yuan offshore frente al nuevo dólar taiwanés; en Asia del Sur, mantiene la postura bajista sobre el peso filipino y alcista sobre el rupia india frente al peso filipino. Goldman Sachs considera que, si el yen continúa fortaleciéndose, las monedas asiáticas entrarán en una nueva fase de divergencia, y el foco del mercado de divisas pasará de la tendencia unidireccional del dólar a si el retorno de capital japonés puede realmente alterar los flujos de capital regionales.
Tenga en cuenta que el aumento de la asignación de GPIF en bonos japoneses domésticos sigue siendo un escenario proyectado por Goldman Sachs, no una decisión oficial implementada.
