Mensaje de BlockBeats, 16 de mayo: según la recopilación de investigaciones de mercado y predicciones institucionales, el oro alcanzó un récord histórico de más de 5.300 dólares por onza en 2026, pero actualmente se ha corregido hasta aproximadamente 4.700 dólares; sin embargo, la mayoría de las instituciones de Wall Street aún consideran que es probable que vuelva a superar los 5.000 dólares antes de fin de año.
El rango objetivo para 2026 proporcionado por múltiples bancos de inversión se concentra entre 4.500 y 6.300 dólares, con J.P. Morgan y Wells Fargo ambos pronosticando un optimista precio de 6.300 dólares, UBS previendo aproximadamente 5.900 dólares y Goldman Sachs elevando su pronóstico a 5.400 dólares. Instituciones más conservadoras, como el Banco Mundial, prevén un promedio anual de aproximadamente 3.575 dólares.
El análisis indica que los factores clave que respaldan el precio del oro incluyen la compra continua de oro por parte de bancos centrales globales, el aumento de los riesgos geopolíticos y la disminución de la confianza en las monedas fiduciarias en un contexto de tasas reales y déficits fiscales. En particular, la acumulación continua de reservas de oro por parte de los bancos centrales de mercados emergentes durante varios años se considera como un soporte "estructural" a largo plazo para el precio del oro.
Sin embargo, el mercado también muestra divisiones claras. Algunas instituciones consideran que, si el dólar se fortalece, las tasas reales aumentan o un shock en los precios del petróleo provoca un apretón de la Reserva Federal, el precio del oro podría retroceder hasta el rango de 4.000 dólares o incluso más bajo.
En general, el mercado considera que el oro sigue en una estructura de largo plazo alcista, pero su evolución en 2026 dependerá en gran medida de las políticas macroeconómicas, el ciclo del dólar y los cambios geopolíticos; los 5.000 dólares han pasado de ser un «objetivo alcista» a convertirse en una línea psicológica y técnica clave.
