El oro y el bitcoin están subiendo en tandem mientras los inversores se inclinan hacia lo que Wall Street ha comenzado a llamar la “operación de devaluación”. La lógica es sencilla: cuando la deuda de un gobierno es lo suficientemente grande, colocas tu dinero en activos que no pueden ser erosionados por la inflación.
Los números detrás del pánico
La deuda nacional de EE. UU. superó los $40 billones en agosto de 2026. Los pagos anuales de intereses sobre esa deuda ahora se acercan a los $1 billón.
El oro ha respondido subiendo más del 15% desde el inicio del mes, superando los $4,700 por onza y alcanzando máximos de tres meses. El bitcoin ha registrado ganancias semanales superiores al 20% y se negocia por encima de los $77,000.
El manual de Dalio se vuelve mainstream
Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates, ha estado particularmente vocal sobre la reubicación. Su recomendación actual: asignar entre el 10% y el 15% de los portafolios de inversión al oro, con una tenencia modesta en bitcoin para mejorar los rendimientos ajustados al riesgo.
Investigaciones de Bitwise y JPMorgan han examinado carteras que combinan oro y bitcoin, encontrando que una asignación combinada del 15% a ambos activos produjo una relación de Sharpe casi tres veces mayor que la cartera estándar 60/40 durante el período de 2018 a 2025. Esa sobrerendimiento fue especialmente notable durante correcciones significativas del mercado.
¿Por qué oro y bitcoin juntos
La oferta de oro crece aproximadamente un 1-2% anualmente mediante la minería. La oferta de bitcoin está limitada a 21 millones de monedas, y la tasa de emisión se reduce a la mitad aproximadamente cada cuatro años.
La correlación entre el oro y el bitcoin ha sido históricamente baja. Cuando uno sube y el otro baja, la volatilidad combinada disminuye. Pero en momentos de verdadera tensión fiscal, ambos tienden a moverse en la misma dirección: hacia arriba.
Dalio ha presentado esto no como una operación, sino como un cambio de régimen en cómo los inversores deberían pensar sobre el riesgo, y su recomendación de una asignación de oro del 10-15% podría parecer conservadora en retrospectiva si los pagos anuales de intereses sobre la deuda estadounidense continúan aumentando hacia los mil millones de dólares y más.

