FIFA ha acusado formalmente a la UEFA de organizar una campaña coordinada para socavar a la organización y a su presidente, Gianni Infantino. La acusación sigue a un informe del Daily Telegraph que alega que la UEFA realizó un pago de indemnización de seis cifras, además de £45,000 en tarifas de MBA, a un exempleado con vínculos personales con Infantino durante su tiempo como secretario general de la UEFA.
Las alegaciones y la respuesta de la FIFA
El informe del Daily Telegraph se centró en los pagos que la UEFA supuestamente realizó a un exempleado vinculado a Infantino, quien sirvió como secretario general de la UEFA de 2009 a 2016 antes de ascender a la presidencia de la FIFA. La UEFA confirmó los pagos, que incluían un paquete de indemnización de seis cifras y la contribución de £45,000 para el MBA.
La respuesta de Infantino fue inequívoca. Etiquetó las acusaciones como "categóricamente falsas" y difamatorias, mientras que la FIFA amplió el contraataque señalando a críticos no identificados, a los que implicó fuertemente como alineados con la UEFA.
El acuerdo de $4.2 mil millones que se desmoronó
En julio de 2026, la FIFA propuso vender una participación del 20% en un nuevo emprendimiento comercial vinculado a los derechos de la Copa Mundial. El acuerdo valoraba la operación en 4.200 millones de dólares. Varios confederaciones se opusieron fuertemente. La UEFA amenazó con un boicot. La reacción fue tan severa que la FIFA abandonó el plan por completo.
El 27 de agosto de 2026, la UEFA escaló el asunto presentando una demanda en una corte estadounidense. La presentación buscaba documentos relacionados con lo que la UEFA describió como posible malversación criminal por parte de Infantino en conexión con el acuerdo de inversión abortado, que la UEFA describió como teniendo una valoración “absurdamente baja”. Presentar la demanda en una corte estadounidense en lugar de una europea fue una elección estratégica, aprovechando las reglas de descubrimiento estadounidenses que tienden a ser mucho más agresivas al exigir la producción de documentos.
Una lucha de poder años en la making
Infantino asumió la presidencia de la FIFA en 2016, entrando en el vacío dejado por la renuncia de Sepp Blatter en medio de un amplio escándalo de corrupción. Su trayectoria previa fue como un interno de la UEFA, habiendo sido secretario general de la UEFA de 2009 a 2016.
Las matemáticas políticas hacia 2027
Infantino planea postularse para la reelección en marzo de 2027. Varios confederaciones importantes supuestamente siguen apoyándolo. CONMEBOL, que rige el fútbol sudamericano, y la CAF, la confederación africana, han estado alineadas con Infantino en votaciones clave en los últimos años. Las 55 asociaciones miembros de la UEFA son un bloque poderoso, pero no constituyen una mayoría dentro del congreso de la FIFA, donde cada federación nacional tiene un voto, independientemente de su tamaño o poder financiero.
Un procedimiento judicial en EE. UU. que obliga a la divulgación de documentos podría revelar información que cambie el cálculo político. Las investigaciones penales en Suiza, donde tiene su sede la FIFA, conllevan consecuencias reputacionales y potencialmente personales. El colapso de la venta de stake por $4.2 mil millones ya demostró que las ambiciones comerciales de la FIFA pueden verse interrumpidas por controversias de gobernanza.
