La próxima reunión de política de la Reserva Federal se llevará a cabo el 15 al 16 de septiembre, y el banco central se enfrenta a una de sus decisiones más complejas del año. El rango objetivo de la tasa de fondos federales ha permanecido en 3,5 %-3,75 % desde el 29 de julio, pero una combinación de inflación persistente, un mercado laboral sorprendentemente sólido y turbulencia geopolítica está obligando a los responsables de la política a reconsiderar si mantenerse en la misma posición sigue siendo la mejor opción.
Los mercados de futuros están preciando una probabilidad del 50-62% de un aumento de 25 puntos básicos.
Los datos que hacen que esta decisión sea tan confusa
Comienza con los empleos. El informe de nóminas no agrícolas de agosto registró 162,000 nuevas posiciones, aproximadamente el triple de las aproximadamente 55,000 que los economistas habían previsto. La tasa de desempleo se mantuvo estable en el 4.1%.
Luego está la propia imagen de la inflación. El índice de Gastos de Consumo Personal, la medida preferida de la Fed para la inflación, registró 3.7% al julio de 2026. Eso es casi el doble del objetivo del 2% del banco central. Las expectativas para el año completo oscilan alrededor del 3.5%, lo que representaría solo una mejora modesta.
Una parte significativa de esa presión sobre los precios se remonta a interrupciones en la cadena de suministro provocadas por los conflictos en curso en el Medio Oriente. Los costos energéticos, las rutas de envío y los flujos de materias primas se han visto afectados, generando ese tipo de inflación del lado de la oferta que la política monetaria es particularmente mala para abordar.
Dentro del debate interno de la Reserva Federal
La decisión del 29 de julio de mantener las tasas estables no fue unánime. El voto fue de 9-3, con tres votantes en disidencia que abogaban por un aumento de las tasas.
El gobernador Christopher J. Waller ofreció algunas perspectivas sobre el pensamiento del bando dove durante sus comentarios el 3 de septiembre. Su mensaje fue cauteloso: si los datos entrantes de inflación muestran una moderación, podría haber espacio para mantener las tasas en su nivel actual.
Por otro lado, los hawkish argumentan que una lectura del PCE del 3,7% con una tasa de desempleo del 4,1% y 162.000 empleos mensuales adicionales no es una economía que necesite una política acomodaticia.
¿Qué mercados están observando?
La semana previa a la reunión del 15 al 16 de septiembre será intensa en lanzamientos de datos. Cualquier lectura reciente sobre precios al consumidor, precios al productor o expectativas de inflación podría modificar significativamente el cálculo de probabilidades.
La imagen más grande
La credibilidad de la Reserva Federal también está en juego. Si el comité mantiene las tasas mientras la inflación se sitúa en el 3,7%, corre el riesgo de señalar que se ha acostumbrado al crecimiento de precios por encima del precio objetivo. La llamada del gobernador Waller a la paciencia puede resultar sabia, o puede parecer vacilación en retrospectiva. La reunión de septiembre no resolverá el debate, pero revelará qué lado de la discusión tiene actualmente la mayoría en el comité, y si esos tres disidentes de julio lograron convencer a alguien más.
